La Strada (La Calle)es un conmovedor filme de unos de los maestros del cine italiano y mundial. Una película de 1954 que tiene huellas del llamado neorrealismo italiano pero se aleja en el sentido del exceso de dramatismo que dicho movimiento fílmico contenía en la mayoría de sus trabajos realizados entre otros por Visconti,De Sica o Rosselilini.
La Bestia que no puede amar y que por celos golpea al loco pero de una manera que le mata, “aunque sólo le di un par de golpes” le dice a Gelsomina y ella que padece en su ternura se debate entre el amor a su bestia que rompe cadenas con su pecho y la alegría frágil de el loco. Y la pequeña opereta trágica se tiñe de muerte en la leve montaña italiana y la trilogía de vida amor y muerte de las viejas tragedias humanas, vuelve a conmovernos. Y es que Gelsomina encarna también algo del espíritu de Chaplin y también recibe un tratamiento especial pues se trata de la esposa de Fellini. Al final la bestia se entera que Gelsomina a muerto quizás en esa montaña donde pensó que se quedaba sólo dormida y su corazón de hielo termina con su cuerpo de gladiador arrodillado en la angustia frente al oleaje indiferente del mar mediterráneo.
LA BESTIA
Como ya había escrito en la columna anterior, con mi mujer y mi hijo Bruno nos gusta ver películas antiguas y aprender a compartirlas con el lector es parte de mi trabajo como periodista salvaje.
Pero la parte Bestia que hay en mi y que ahora gobierna chile, empieza dando la hora. Sus acciones en la bolsa le generan una cantidad de dinero que bien podría resolver las becas de nuestros hijos, en fin manifiestan en números que hemos crecido como país pero se mantiene el 20 a 1 de diferencia entre lo que gana la fronda aristocrática y el pueblo llano.
LA BELLA
Una organización política que recoja lo mejor del Juntos Podemos,el Marquismo y la Concertación.
El mandato popular de estas fuerzas políticas que sumaron el 55% en las primarias por la moneda muestran que la gente en chile en su mayoría no quiere profundizar el modelito neoliberal que nos estalló en la cara hace un año.
Y que la torpeza táctica de las tres fuerzas para ponerse de acuerdo requiere menos egos,autocrítica profunda y pequeños rumbos que nos vuelvan a articular como una mayoría político/cultural capaz de gobernar chile con la llamada Alianza por el cambio pero sin camisa binominal y obviamente incorporando a nuestros jóvenes y a nuestros compatriotas que viven fuera de Chile.
De momento, una buena peli y conversaciones y descansar un poco antes de la vuelta a clases marziana.
Y sobretodo un buen homenaje a la Bella Bachelet que entrega un gobierno de mujer inteligente y simple y que de paso no quiso inventar su reelección que la hubiera puesto por segundo periodo, como hemos visto en los Ismos latinos.
Jordi Lloret
