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Agosto 18, 2026

Respuesta a mis amigos comunistas

He recibido innumerables notas de amigos comunistas exponiéndome sus motivos para su  apoyo al candidato Frei. Tienen sus razones, yo también las tengo  para opinar en contrario. En situaciones controversiales como ésta la regla de oro es respetarnos unos a otros en nuestras ideas.

Lo único que está claro, es  que pase lo que pase, el domingo próximo, el mundo no se acabará y todos los comunistas desde nuestros propios frente (los con carne y sin carné), seguiremos vivos para seguir luchando por la cristalización de nuestros comunes ideales comunistas. Sin embargo, sin ánimo de entrar a discutir punto por punto nuestras diferencias sobre el tema, quiero hacerles llegar  algunas consideraciones generales.
 
¿Qué le ha pasado al Partido Comunista? ¿Qué le ha pasado a la izquierda chilena? ¿Qué le ha pasado al sector progresista de la Concertación? ¿Qué le ha pasado a los trabajadores de nuestro país? ¿A los intelectuales?
 
¿Por qué tantos años callados, impávidos, inermes los brazos y las  bocas calladas, sin la más mínima capacidad de reacción ante el implacable neoliberalismo aplicado en nuestro país y que la Concertación tan bien ha administrado, e incluso, profundizado más aún de cómo lo dejó la dictadura?
 
¿Por qué siempre pegados a una enervante inercia y dando pasos en falso para caer en la misma rutina?
 
Ayer recomendaban votar por la Bachelet para que no saliera Piñera. Antes de ayer,  votar por Lagos para que no saliera Lavín. Y hoy, nuevamente votar por Frei para que no salga Piñera ¿Cuánto tiempo más vamos a quedarnos enredados  dentro de este mismo juego?  De seguir así, de seguro en cuatro  años más se nos volverá a llamar a votar por tal o cual candidato, para que no salga Longueira o la Evelyn Matthei. ¿Hasta cuándo?
 
¿Es eso hacer política? ¿Es eso tener política propia? ¿Acaso dejar que las cosas sigan tal cual, o   la ineptitud y la inercia tiene algún sentido o valor político?
 
Ahora bien, por una situación coyuntural, por una vez que pase, bueno eso sí  podría entenderse y aceptarse aunque sea a regañadientes Pero siempre en lo mismo ¡Qué horror de país! No sin razón el destacado intelectual y hombre de letras, Premio Nacional de Literatura, Armando Uribe nos arrojó a la cara  esa potente imagen “CHILE NO EXISTE”.
 
Y no deja de tener razón nuestro poeta,  porque ese Chile de la mentira, ese Chile del acomodo, ese Chile en donde los principios y la ética para nada cuentan, ese Chile del chaqueteo, ese Chile de la represión al pueblo mapuche , ese Chile en donde se criminaliza a los jóvenes, en donde sólo se sospecha de ellos, ese Chile del avión presidencial con la presidenta rodeada de empresarios y militares, ese Chile de la mayor flexibilización laboral, ese Chile en donde se traicionó a la Revolucíón Pinguina, ese Chile de la cooptación y el doblegamiento, etc. Ese país ya no es nuestro país, se apoderaron de él, no  es el  país que conocimos de niños y en el que nos criaron nuestros padres.
 
¿Qué nos pasó? ¿Cómo es que nos amansaron? ¿Por qué tan fácilmente nos domesticaron? ¡Cómo es que hemos aguantado tanto?
 
En una nota pública una madre lanzaba una afligida pregunta ¿Y que les vamos a decir a nuestros hijos si sale Piñera?
 
Yo le contesté que había que decirles la verdad: Habría que confesarle la  cobardía de no  haber exigido a los sucesivos gobiernos de la Concertación haber cumplido lo que prometieron. Decirles a nuestros hijos la vergüenza que sentimos por haber dejado que las cosas siguieran tal cual, sin la más mínima capacidad de reacción de parte nuestra.  Sentir vergüenza por haber permitido que la Concertación se enredara en una relación incestuosa con la derecha política, y económica, para que el neoliberalismo hiciera y deshiciera hasta  apoderarse  de nuestra propia alma. Sentir vergüenza por habernos plegado a un pensamiento único dejando de pensar con cabeza propia. En fin, y ya no sólo sentir vergüenza por todo aquello que debiéramos de haber hecho y no hicimos, sino también, darle cuenta a nuestros hijos de nuestra cobardía por aguantar tanta ignominia en todo orden de cosas.
 
Bueno, y por último, reconocer el lavado de cabeza que nos hicieron con tanta tarjetas de créditos, con tanto Malls, con tantos grandes Supermercados, con tanto ídolo de futbol, con el ensalzamiento de tantos artistas de tantas estrellas, y con tanto cotilleo, y exhibición de pechugas y nalgas por la televisión, terminaron por hacer el resto. El pan y circo de la época de los romanos, repetido  y calcado aquí en Chile, pero en versión moderna, para terminar por atrofiar  nuestras cabezas.
 
Estimados amigos y compañeros, con todas estas breves y atropelladas ideas ¿Qué más esperaban? ¿Qué yo votara por Frei?…No, por favor mis amigos. Me considero  un comunista, y mejor aún, un marxista, pero con cabeza propia, no aquel comunista acostumbrado a la cultura del puro orden y mando.  Por eso, excúsenme, con Frei y la democracia cristiana … ¡NI A MISA¡, y con Piñera, por supuesto, tampoco.
 
Como bien lo ha dicho el trovador Francisco Villa quiero que el próximo domingo “NO GANE PIÑERA Y QUE EDUARDO FREI PIERDA”. Nada más claro que eso. Mis convicciones y mi ideología encuentran toda su expresión en esa frase. No más de lo mismo ¡BASTA DE UNA NUEVA ILUSIÓN QUE RÁPIDAMENTE SE PIERDA EN EL AIRE!
 
Y no sólo porque Frei sea  de la Concertación, sino por ser la persona que es. Y en esto les recuerdo  que tenemos que sentir vergüenza también  por tener la memoria tan frágil.
 
No necesito repetirles el prontuario político de Frei, sobre todo, para nosotros los comunistas, y los de la izquierda.. No sólo avalador del golpe, sino sobre todo, un sempiterno anticomunista y anti izquierda. Siempre atacando a Cuba y la revolución Bolivariana. Ofendiendo públicamente a nuestro querido presidente Allende. Rescatando al dictador de las garras de la justicia internacional. En fin son demasiadas las cosas que nos divorcian políticamente de este personaje. Por eso, he dicho, y lo repito en esta nota “Si bien me daría asco votar por Piñera, tampoco tendría estómago para votar por Frei”. Así de simple, y punto.
 
Ahora bien, sospecho que las apresuradas 12 medidas que Frei se vio obligado a introducir en su programa, no las va a cumplir de salir elegido. Esa es una ilusión para los ingenuos. Afirmo esto, por la razón  obvia que si la Bachelet no cumplió los 5 puntos con los que se comprometió para que la izquierda votara por ella, y la Concertación tampoco cumplió con los puntos programáticos de su original programa, más claro que echar agua. Ahora si agregamos a ello, el no cumplimiento por parte del Partido Comunista del N° 6 del Acta Fundacional del Junto Podemos, entonces, mis queridos amigos, ¿a quien creerle?.
 
A no dudar, los dicho   12 puntos son una engañifa más, para atraer los votos de un cada vez más incauta e ingenua izquierda. 
 
Ahora bien, que los comunistas anden haciendo puerta a puerta a favor de Frei,  en mi opinión, me parece un cuadro  vomitivo y grotesco. Un fiel retrato del  estado de degradación a que ha llegado la política chilena, que ha alcanzado  todos los ámbitos. Ahora bien, si quieren votar por Frei, está bien,  están en su derecho, pero de ahí andarse exhibiendo participando activamente en la campaña, es para recibir los  calificativos más inimaginables, de cuyo tenor habría que taparse los oído, y por eso, en este punto, más mejor me callo.
 
Estimadas/os amigas/os comunistas, no dudo de las buenas intenciones de Uds., no dudo de la buena fe que lo motivan a votar por Frei.   Así también comprendo las razones que lo impulsan, no dejando de tener razón en algunos de sus puntos. Pero, excúsenme, yo también tengo mis razones que van en sentido contrario. Y resulta bueno que los diferentes puntos de vista los expongamos públicamente, con altura de miras y con todo respeto. Lamentablemente, los que hemos intentado, en su oportunidad, hacer expresión de nuestras opiniones discrepantes al interior del partido, ello ha sido un imposible. Años de militancia, me enseñaron que en la célula no se discute lo que ya viene cocinado de la cúpula.
 
Y para finalizar, cualquiera sean los resultados, todo parece indicar que en la izquierda tendríamos que comenzar  todo de nuevo.  Si así fuera,  no tendríamos más que enfrentarlo. A lo mejor, sería lo más sano así hacerlo.
 
Un gran abrazo a todos
 
HERNÁN MONTECINOS
Un comunista sin carné.