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Agosto 18, 2026

Invisibilidad del voto nulo

Aquellos que se disponen a manifestar su protesta en la elección del 17 de enero mediante el voto nulo o blanco, verán absolutamente frustrado su empeño. La legislación electoral -impuesta por la dictadura- está diseñada para ocultar todo lo que desdibuje el prearmado y falso empate entre dos grandes coaliciones que produce el binominal en las elecciones parlamentarias. Así y como complemento de aquél, la ley electoral establece que el porcentaje de votos nulos y blancos no se contabiliza dentro de los “votos válidamente emitidos”.

En otras palabras, si entre los votos nulos y blancos se alcanzara, por ejemplo, el 60% en los escrutinios, aquel guarismo no se tomaría en cuenta y los porcentajes oficiales se medirían sólo dentro del 40% restante y que correspondería a los “votos válidamente emitidos”. En consecuencia, al candidato que obtuviese la mitad de aquel 40% real, la ley electoral le atribuiría un falso pero legal, “50% de los votos válidamente emitidos”.  Así de sui generis, falsa y risible es nuestra pseudodemocracia.

Por supuesto que para el candidato de la “Coalición por el Cambio”, no hay ninguna necesidad de terminar con este vergonzoso orden de cosas, ya que, “son temas que no le interesan a la gente”, lo que constituye un insulto gratuito e indignante para sus electores potenciales. Es en verdad una falta de respeto a los ciudadanos el que los partidarios de la Constitución de 1980 defiendan su permanencia afirmando que “esos temas no le interesan a la gente”, sin que nunca se nos haya consultado sobre esta institucionalidad espúrea e ilegítima, la que no es fruto de la voluntad mayoritaria de chilenos y chilenas, sino del diseño de la siniestra dictadura pinochetista de 17 años que aún nos proyecta su sombra.

Rafael Enrique Cárdenas Ortega