Según la condena, Fujimori, de 71 años, deberá permanecer en prisión hasta el 10 de febrero de 2032, pues los 25 años se cuentan desde su detención en Chile a fines de 2007.
El ex gobernante no podrá ser indultado porque una ley prohíbe esa gracia para condenados por el delito de secuestro, aunque sí acogerse a una mínima reducción de la pena a condición, según juristas, de pasar unos 18 años en prisión.
Fujimori fue condenado como autor mediato de los delitos de homicidio calificado, asesinato y lesiones graves, por delitos cometidos por agentes de inteligencia sobre los que tenía control directo.
En las primeras reacciones a la sentencia definitiva, el vocero fujimorista Carlos Raffo sostuvo que el fallo es nefasto y ratificó la intención de reivindicar políticamente al condenado en las elecciones de 2011.
La congresista Keiko Fujimori, hija del sentenciado y segunda en intenciones de voto hacia esos comicios, ha dicho que liberará a su padre caso de ser elegida presidenta.
El diario La República, alertado anoche de la inminente sentencia, consideró que el fallo es un triunfo de la justicia.
La sentencia está referida a dos matanzas con un saldo de 25 civiles inermes asesinados, en 1991 y 1992, por el Grupo Colina, un escuadrón de la muerte clandestino organizado por el Servicio de Inteligencia del Ejército.
El tribunal presidido por el juez Duberlí Rodríguez ratificó también la condena dictada por los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y Samuel Dyer.
La sentencia ratificada invocó el hecho que Fujimori dirigió un aparato organizado de poder que ejecutó una guerra sucia contrainsurgente con un saldo de al menos 50 asesinatos en 1991 y 1992.
Fujimori ha sido condenado en otros tres procesos por corrupción, allanamiento ilegal y otros delitos, aunque las penas menores que la principal no se suman a esta, según el Código Penal.
Otros delitos de Fujimori están pendientes de procesos solicitados por el Ministerio Público y aguardan el trámite previo, consistente en solicitar a la Corte Suprema de Chile que los autorice.
La luz verde de la justicia chilena es necesaria porque la misma autorizó la extraditadición del reo para juicios específicos, en septiembre de 2007.
Fujimori llegó a Chile en noviembre de 2005 desde Japón, país al que había fugado en noviembre de 2000, cercado por un escándalo de corrupción, por lo que fue destituido por incapacidad moral por el Congreso, que rechazó su dimisión, enviada por fax.
