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Agosto 18, 2026

Un fantasma recorre Chile

El fantasma de la derrota de Eduardo Frei. Se corre el riesgo cierto que esos doce puntos cojos que proponen, no hagan el milagro de sumar ese veinte por ciento que falta. Podrían, si acaso, sumar los seis puntos de Jorge Arrate. Faltarían aún catorce que debieran provenir de la votación de Marco.

Andarán buscando a quien culpar de la debacle de la cual serán los únicos responsables: los veinte años de la Concertación y la renuncia de parte de la izquierda a luchar con y desde la gente.
 
No es primera vez que un Candidato de La Concertación, expuesto a una tembleque segunda vuelta, ofrece este mundo y el otro para que la votación de la izquierda le salve sus ingresos y el culo.
 
Sólo cuando vislumbran una sensación de rigor mortis, se acuerdan de esos votantes, de esas personas que han sabido en su historia personal cómo duele cuando la derecha pone la corriente o aprieta el gatillo.
 
Pero ni así. Hace no mucho, una vez hecho el recuento de los votos de esas segundas vueltas, tanto Ricardo Lagos como Michelle Bachelet, se olvidaron de los temerosos de la derecha que los hicieron ungirse como presidente y presidenta respectivamente.
 
No hubo, en el curso de sus administraciones, ni el más mínimo intento de hacer algo de justicia. Lagos de caracterizó por una prepotencia ilimitada, que no aceptaba sino lo que decidía el solo. Sus promesas de cara a la segunda vuelta, se esfumaron ipso facto.
 
La presidenta Bachelet, reinó desde una nube y nunca supo lo que sucedía abajo, con la gleba. Ni siquiera escuchó a los familiares de víctimas de la represión y creó un Instituto de Derechos Humanos, contra su opinión. En el reinado de Bachelet han muerto tres mapuche por balas de carabineros y casi un centenar se encuentran sometidos a la ley antiterrorista que se comprometió a no aplicar.
 
La violencia en las poblaciones la ponen niños en edad parvularia, la educación municipal se extingue en medio del alborozo de los comerciantes de la educación. Los viejos mueren de pena con pensiones basura. Las temporeras se asfixian con el veneno de los exportadores de frutas. Se persigue al que pelea por sus derechos. Las calles se han vuelto prohibidas para quienes se ganaron el derecho a usarlas.
 
Resulta un ejercicio de fe sin medida creer que ahora sí.
 
Y creer que Frei ha dejado de ser el prepotente que fue: nunca recibió a Sola Sierra,  quería una ley de amnistía para los criminales, hizo lo posible por traer de vuelta a Pinochet desde Inglaterra, privatizó cuando pudo, colaboró económicamente con Pinochet y que, además, tenía miedo de investigar el asesinato de su padre.
 
Quienes han acolchado el tránsito derechista a La Moneda, ha sido la Concertación y sus políticas. Con la complicidad de los que renunciaron a luchar y se integraron al team de los ganadores.
 
El inocente que crea. La Moneda está más lejos ahora que en primera vuelta.
 
Saldrán a la caza de los responsables de la debacle. Dirán que el PC se conformó con tres diputados y que no se la jugó. Crucificarán  a Marco. Habrá pánico en algunas esferas. Criminalizarán a los irresponsables que permitieron que la derecha se alce con el poder político porque llamaron a votar nulo, blanco o no votar.
 
Pero serán ellos mismos los únicos responsables de su propia debacle. Y de lo que le espera al pueblo con Piñera y sus boys.
 
Acostumbrados como están a convivir con la derecha, se pagarán apuestas, se palmotearán las espaldas, se harán declaraciones y todo seguirá casi como siempre para los ganadores. Porque aunque pierdan una elección, son parte de los eternos ganadores.
 

Los perdedores también serán los de siempre.