Por lo menos en el Protocolo de Kyoto, que vence el año próximo, había compromisos vinculantes que debían cumplirse, recordó Rodríguez durante una exposición en la que mostró hojas de los borradores que quiso introducir el presidente Barack Obama.
Obama no ha cambiado esencialmente la posición norteamericana sobre un acuerdo vinculante sobre el cambio climático, dijo el canciller en alusión a la ausencia de ese país del tratado adoptado en Japón en 1997.
Pero en Copenhague, subrayó, se ha ido al asalto de ese régimen (Kyoto) para subvertirlo.
Al destacar las posiciones de Tuvalu, una isla amenazada de desaparecer ante el incremento del nivel del mar, además de Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela, el ministro señaló que Estados Unidos y sus aliados no pudieron imponer sus posiciones.
El documento no podía aceptarse por espurio y porque su contenido es suicida, aseguró tras expresar que los patrones irracionales de
producción y de consumo en los países capitalistas desarrollados son la causa del cambio climático.
Al pretenderse sustituir el concepto de la responsabilidad compartida pero diferenciada se intentó pasar por alto los compromisos incumplidos por los ricos de brindar financiamiento y transferencia tecnológica a los países del sur.
De acuerdo con datos suministrados por Rodríguez, un norteamericano emite 20,9 toneladas de carbono anualmente a la atmósfera, un europeo 8,1, un latinoamericano 4,9 y un africano 2,3.
coxba@si-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA’>El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó que el Tercer Mundo derrotó a Estados Unidos en su intento por imponer un nuevo orden en materia de lucha contra el cambio climático. Los países desarrollados intentaban patentar una nueva era que significa olvidar el concepto de responsabilidad compartida, pero diferenciada y echar sobre los demás países el peso de la situación ambiental, dijo Rodríguez en una conferencia de prensa efectuada la víspera.
