Copenhague.- El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, afirmó este jueves aquí que la conferencia de Copenhague no es una partida de póker en la que cada uno actúa en función de las apuestas de los demás, frente al estancamiento de las negociaciones que impide adoptar un nuevo acuerdo mundial de lucha contra el cambio climático el día previo a la clausura.
Las negociaciones se encuentran estancadas, entre otras razones, por la disputa entre Estados Unidos y China, los dos grandes contaminadores. El primer ministro chino, Wen Jiabao, se ha comprometido a que su país reduzca sus emisiones de CO2 en función del PIB (la denominada intensidad carbono), pero ha rechazado las peticiones para una verificación de esas promesas por terceras partes (independientes).
Durante la jornada, en aras de despejar el terreno y calmar los ánimos, Dinamarca desistió de presentar su propio texto y precisó que la negociación se concentrará únicamente en los dos documentos redactados por los grupos de trabajo de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Durante la jornada, en aras de despejar el terreno y calmar los ánimos, Dinamarca desistió de presentar su propio texto y precisó que la negociación se concentrará únicamente en los dos documentos redactados por los grupos de trabajo de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Durante la jornada, en aras de despejar el terreno y calmar los ánimos, Dinamarca desistió de presentar su propio texto y precisó que la negociación se concentrará únicamente en los dos documentos redactados por los grupos de trabajo de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
