|
Desde el cerro Navia hasta el último rincón de Chile, Piñera sacó mayoría. Es la primera vuelta, obvio, pero preocupa a todos los hombres de izquierda. El tiempo para el Segundo “round” es poco. El primer triunfo del “Pije” fue un remezón pero no destruyó la voluntad de una parte de los chilenos que desea transformaciones sociales y franqueza política.
|
Hablando con unas personas de Chile, siempre vía teléfono, me han dicho que han votado Piñera para dar, en la primera vuelta, un tirón de orejas a la izquierda. Cierto que jugar con las votaciones es una ruleta rusa porque estuvo casi por mandar a Piñera derechito a la Moneda.
Hoy se debe evitar, más que nunca, un desgaste de energías. El “yo acuso” se posterga para el “después” porque ha llegado la hora que los candidatos populares deben mirarse a los ojos.
No hay tiempo para presentar un programa Nuevo. Tampoco se debe minimizar la primera vuelta. Piñera no es un hombre de análisis políticos sino que ACOMULADOR de capitales por lo tanto los votos son un capital provisorio que en la segunda vuelta disminuirán de valor. De los votantes “tibios” hay que sentir el temor; también de aquellos que juegan a la ruleta rusa con los candidatos. Qué propuestas necesitan los chilenos? Un socialismo progresista, moderno y “humano”? Un socialismo libertario que unifique todos los sectores alternativos y crear en Chile una U/P siglo XXI? Borrar la concertación y crear un frente popular? El chileno sabe lo que desea pero los candidatos no se han dado cuenta. La pista de las votaciones presidenciales son de arena y clavos que en la curva derecha ya se pueden ver los candidatos cojos. Todos los trabajadores, dueñas de casa, estudiantes de la patria saben que se puede lograr el triunfo de una izquierda unificada en un solo frente con una fuerza centrifuga capaz de avanzar con la historia de Chile.. El momento es ideal, todo depende de los camaradas. Cierto que para muchos intelectuales de los años 80, la oposición a Piñera, les andaría de anillo al dedo. Podrían presentarse a las nuevas generaciones como los “Mesías” de la nueva era. Hoy no es posible escribir largos análisis de “Pajalogía” y pegarlos en los sitios de Internet o en las secretarías de club de deportes o aulas. Las generaciones nuevas no leen análisis tan “regios”. Chile necesita cambios y no “Ayatolas made im Chile”. En fin, las transformaciones no serán virtuales, obvio, pero para ganar la segunda vuelta hay que ser “hombres” y dejar los resentimientos ideológicos porque eso puede manifestar la derrota de una izquierda chilena a punto de desaparecer.Godosky
