Hermanos:
1.- El peor error de la coalición gobernante es haber apostado por una figura del pasado. Y no porque el sujeto no pueda llegar a ser un buen presidente. Sino por el simple hecho de que su imagen no evoca, invoca ni convoca nada distinto, nada que pueda ser asimilado a mejoría, mejor futuro o simplemente esperanza de cambio. Como si en un partido de ajedrez en el que se necesite imperiosamente ganar, el jugador principal se dedica a jugar para hacer tablas. Ese hecho y no otro ha permitido el crecimiento de MEO. No son ni sus cualidades personales de liderazgos (cuál, por favor) ni tampoco una creación de los medios (aunque eso ayuda, claro está). El, simplemente, aprovechó el tremendo boquerón que dejó la Concertación al jugar a no perder, a contener, en la apuesta más conservadora que se le conozca. Las señales fueron innumerables pero los buenos de Escalona, Girardi, Auth y compañía, encerrados entre cuatro paredes se dedicaron a leer el partido igual que Acosta cuando estaba perdiendo con Brasil, o sea leyeron otro partido, el de sus cabezas, el de sus ganas y el de sus intereses.
2.- Ahora les ha dado con otra pelotudez. La popularidad de la Presidenta se traspasaría, finalmente, a Frei. Nuevo error garrafal, vinculado con el anterior. Para que ello ocurriese el candidato oficial debiera encarnar esperanza de cambio. Como no lo hace, el encanto de la Presidenta (tema que da para otra reflexión), lejos de favorecerlo lo perjudica enormemente porque la gente no piensa en quien representa la continuidad sino en quién puede hacerlo mejor que la presidenta. Y de todos los candidatos hay uno sólo que ya se sabe que no puede hacerlo mejor que la presidenta. Adivinen quién. Exactamente. La vuelta de un Presidente al poder ha ocurrido históricamente. Pero hay un pequeño detalle: siempre lo ha hecho después de algún descalabro de los gobiernos siguientes. Aquí el problema de Frei es que le sucedieron gobiernos más populares que el suyo y por ende su vuelta no es un plus. Por el contrario, es un evidente retroceso.
3.- Otras líneas de pensamiento dicen que no hay que preocuparse porque en la segunda vuelta todo el capital MEO se volcará a favor de Frei. Aparte del problema obvio que para ganar en segunda vuelta primero está el requisito de pasar a segunda vuelta. Pero dando eso por supuesto (que no es para nada seguro aunque sí lo más probable), hay otro error garrafal. Se trata de una candidatura que estará a 20 puntos de la mayoría absoluta (Frei rozará el 30% de los votos) compitiendo con otra que quedará entre seis y cuatro puntos de la mayoría absoluta. Nuevamente, este factor se subestima.
4.- Estamos en presencia del peor gobierno de la Concertación. Que no los obnubile el clima de apoyo a la Presidenta. Este es el peor gobierno, de lejos, y no sólo por su falta de cohesión interna sino por algo más importante: este es el gobierno donde se destaparon sin contrapeso los peores líderes de partidos políticos que tenga recuerdo la historia de Chile (tal vez con la excepción de la Unidad Popular ) y tuvieron al frente a una Moneda condescendiente o inexistente. Y eso se paga y se paga caro, por ejemplo con la pérdida del gobierno.
5.- Lo que se ha dado en llamar el fin de las ideologías es un fenómeno complejo, que requiere mayor análisis para ser bien comprendido. No tengo ni remotamente las capacidades que se requiere para ello. Pero algo que es obvio es que las personas adquieren más importancia que los partidos. Y en ese sentido, a la gente le gusta que mínimamente respeten sus opciones y que no les impongan algo a contrapelo. Pues bien , Frei responde exactamente a eso, a una imposición a contrapelo, con primarias truchas y con un inconfundible perfume a cuadrillazo político.
6.- Pero la pelotudez puede no tener límites. Dicen los analistas estrellas “bueno, en el peor de los casos, si gana Piñera estará la derecha 4 años en el poder y luego volverá la Bachelet”. Permítanme que me ría. Si gana Piñera el gobierno permanecerá en la derecha al menos dos períodos. O dicho de otra manera, no hay nada ex ante que impida que la derecha haga un gobierno digno, sobre todo si tenemos como referencia este gobierno que vino a mejorar cuando le pilló una crisis absolutamente impredecible y con las arcas llenas de plata. Fue la crisis y no el empuje interno que le dieron coherencia a las políticas públicas de este gobierno, así de claro, así de triste.
7.- Todo lo anterior es muy penoso para mí. Tener que soportar en cargos de primera línea pública a los dueños de este país, a los que nunca han hecho nada relevante más que proteger sus intereses. Será el gobierno de la Ponticuica (con el perdón del hermano Ramón), de los Eguiguren, Correa, Echenique y toda esa raza de haraganes, patanes de nacimiento que se han sentado sólidamente en sus privilegios recibiendo desde chicos una educación que tiene como primer axioma que ellos son la clase gobernante por un pacto con Dios y el Derecho Natural hecho por sus antepasados, que eran unos patipelados, como todo el mundo, pero ellos los disfrazan de aristocracia castellana, vasca o títulos similares. A ellos los rodea una clase burguesa repelente que no es de la casta plena pero que mediante el dinero está haciendo genuflexiones permanentes, como perritos falderos, para ser aceptados en el club y tratar por todos los medios de borrar sus pigmentos negros, mapuches y mestizoides que en vez de causarles vergüenza debieran lucir con orgullo.
Llegó la hora total de La Dehesa, de la casa chilena con tejas coloniales, con varias nanas con delantales iguales, con hijos rubiecitos y ordenados, de la Subaru Outback y Legacy (Santamo para los que no les alcanza la plata), de las Brisas y las casas Georgian. Mucho Santiago College, Craighouse, Old Georgians, Grange, Golf y Rugby, mucho rodeo y caballo chileno, mucha cueca y Huaso relamido. Mucha nieve y viaje a Nueva York, mucha compra en Miami y mucho Mall, mucha 4×4. Mucha Iglesia de domingo a las 11, mucha vida espiritual de media hora, mucho Mercurio, mucha vieja mal cogida, mucha mina tan rica como hueca, mucho raso y seda brillante, mucha Vitacura y Happy Hours, mucho yuppie mal parido.
Son esos hijos de la gran puta que nos van a gobernar, todo por la incapacidad de los partidos de la coalición gobernante, de no ver un poco mas allá de sus narices (que en el caso de Frei es una visión bastante larga) por construir castillos y burbujas separadas de la gente común y silvestre, por haber dejado los medios en manos de la manga de ladrones que dominan el poder económico, por no haber sacado ningún lustre a lo hecho, por haber puesto a cargo del Estado gente que no cree en él, por haber puesto a cargo del Estado a los que sueñan con un Directorio en una gran empresa (a propósito, si alguien sabe de alguno me avisa), por haber sido condescendientes con la concentración de los negocios, por haber sido funcionales a las cadenas de farmacias, a las grandes empresas de retail, por no haber puesto atajo a las AFP, a los Bancos, a las ISAPRES, a las Eléctricas, por no haber prestado mas atención a la Educación y su funcionalidad con un modelo excluyente y exclusivo, por haber sectorizado las ciudades, por haber permitido que los mafiosos se tomaran los partidos políticos, por haber cortado los puentes con las sociedad civil, por haber concebido el Estado como un botín de guerra, por convertir la política en una pelea para ver quien aparece más en los medios, por haber favorecido el canibalismo político, por haber evitado los grandes temas del desarrollo, por haber favorecido el festival de banalización, por alejarse de los sueños de la juventud, por mantener en la cuasi indigencia a una multitud de jóvenes cuya máxima aspiración es estar empleado con el sueldo mínimo, por haber impuesto el corto plazo como la consigna de moda, por chuparle la corneta a los grandes empresarios creyendo que el capital tiene patria y corazón, por haberle creído a Edgardo Boeninger y a Enrique Correa, por no hacerse cargo de la ética, ni menos la estética de la administración del Estado, por haber patentado la profesión de operadores políticos, por no haber hecho seguimiento de las políticas, por no haber creído, por estar asustados, por estar cohibidos, por poca cosa, por congraciarse con los equivocados, por entronizar la mediocridad, por no haber apostado a los niños, por no haber apostado a los valores, por no haber apostado al trabajo, por haberse quedado sin ideas, por rascas, simplemente por culiaos.
Bienvenido el cambio, bienvenido Piñera, tome posesión tranquilo de lo que le faltaba a los de su clase, a lo peor de Chile, el Estado también es suyo, se lo dejaron ordenado y listo para usar. Por mi parte, a actualizar el currículo.
