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Agosto 18, 2026

Obama enviará 30 mil soldados más a Afganistán

Nueva York.- El presidente Barack Obama anunció que incrementará las fuerzas estadunidenses en Afganistán con decenas de miles de tropas para llevar esta guerra a una conclusión exitosa. Al advertir que la seguridad común del mundo está en juego, Obama declaró que se desplegarán 30 mil soldados más –lo cual elevará el total de militares estadunidenses a más de 100 mil– en Afganistán, pero sólo como parte de una estrategia de salida que contempla el inicio del retiro militar estadunidense en 2011.

Con esta decisión, Obama habrá más que triplicado el nivel de las fuerzas estadunidenses en Afganistán al completar el despliegue de las tropas adicionales a mediados de 2010.

En un discurso a la nación transmitido esta noche desde la academia militar West Point en el estado de Nueva York, Obama también informó que solicitará el envío de más tropas –se calcula que serán entre 5 a 10 mil tropas más– por parte de la OTAN y otros aliados. En total eso será casi el número solicitado hace meses –40 mil– por el general Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Afganistán.

Este es el año más mortífero para fuerzas ocupantes

La misión de las tropas está enfocada en una ofensiva contra las fuerzas del talibán y Al Qaeda, en momentos en que las bajas estadunidenses están llegando a sus niveles más altos desde que las primeras tropas invadieron el país, poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Poniendo fin a un proceso de consulta que duró tres meses, el comandante en jefe dio la orden ayer a las fuerzas armadas de iniciar preparativos para el despliegue acelerado de tropas a Afganistán y esta noche intentó vender su decisión no sólo a un público estadunidense dividido sobre el tema, sino a políticos escépticos de su propio partido.

La situación en Afganistán se ha deteriorado, afirmó, y dijo que se requiere mayor presencia militar, ya que “el estatus quo es insostenible”. Detalló tres aspectos de la estrategia: la militar dedicada a una misión contrainsurgente contra el talibán y Al Qaeda, identificando el extremismo violento como el principal enemigo en el mundo hoy; una civil para apoyar el desarrollo local y regional en la zona y para trasladar cada vez mayor responsabilidad a los afganos, declarando en un mensaje dirigido hacia ellos que no estamos interesados en ocupar su país; y la tercera que es el trabajo cooperativo con Pakistán para contrarrestar el cáncer del extremismo violento en la frontera entre ese país y Afganistán.

Para enfrentar una opinión pública cansada de guerra en lo que ya es el conflicto bélico más largo en la historia de Estados Unidos (924 militares estadunidenses han muerto en Afganistán desde 2001, de ellos, 299 en 2009, el peor año desde el inicio de la guerra), y los gastos que eso implica en momentos en que la crisis económica en casa continúa devastando comunidades, Obama enfatizó su estrategia de salida, en la cual a mediados de 2011 se iniciaría el retiro de tropas.

Rechazó que esta situación sea comparable a la de Vietnam, y recordó que el origen del conflicto es que Estados Unidos fue atacado desde Afganistán, y que ahí está ubicada la lucha contra el extremismo violento. A la vez, intentó recuperar el sentido de unidad nacional al recordar el 11-S como justificación para la respuesta militar. Esto, sostuvo, es parte de la noble lucha por la libertad que ha marcado la historia de Estados Unidos, el país que ha hecho más que cualquier otro por la seguridad mundial, y un poder que jamás ha buscado la dominación mundial, sino un mejor futuro para todos.