Pero asentó que Caracas veía con simpatía la petición de Bogotá para que el impasse entre los dos países se discuta en la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde anoche el gobierno del presidente Álvaro Uribe presentó una denuncia sobre supuestas amenazas de Venezuela.
Aseveró que allí Bogotá deberá explicar por qué está entregando su soberanía al permitir el uso de bases militares por parte de fuerzas estadunidenses.
Tras afirmar que una radio del ejército colombiano suplanta la señal de la estatal Radio Nacional de Venezuela en su espacio radioeléctrico en la frontera, agregó que hay una campaña de mentiras mediáticas originada desde el imperio estadunidense que intenta acusar al gobierno de Venezuela de promover una guerra, cuando son ellos los que quieren imponer una agenda de muerte.
Eekhout dijo que su país ha sido víctima de la penetración de la violencia y del narcotráfico desde Colombia, y acotó que la declaración de Chávez, el domingo pasado, fue interpretada como un llamado a una guerra cuando lo que hizo fue convocar a la defensa de la soberanía. Nosotros no tenemos planes de guerra, el plan de guerra es montar unas bases militares en Colombia.
Bogotá respondió a estas declaraciones con una nota diplomática ante la ONU en la que además se queja de las restricciones comerciales impuestas por Caracas así como por la ausencia de explicaciones sobre la muerte de al menos ocho colombianos, todos ellos presuntos paramilitares, durante enfrentamientos en territorio venezolano, el mes pasado.
Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en respuesta, Venezuela alertó que la instalación de las bases militares de Estados Unidos en Colombia forma parte de los planes expansionistas de Washington hacia América Latina y recordó que hace más de un año el gobierno de Uribe agredió en su frontera a Ecuador.
Nota diplomática
Nota diplomática
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