Malik había sobrevivido a varios ataques desde que comenzó a oponerse a los militantes islámicos, pero hoy finalmente lograron matarlo, confirmó, por su parte, el líder distrital de Peshawar, Sahibzada Anis.
Al momento de la explosión, el mercado se encontraba repleto de personas que compraban cabras para celebrar el venidero festival musulmán de Eid.
El oficial de policía Abdul Sattar Khan declaró que al menos 11 cadáveres y 25 heridos, algunos de ellos en estado grave, ingresaron al hospital de la ciudad luego del ataque.
Más de 200 personas han muerto en Paquistán en las últimas semanas como resultado de atentados suicidas individuales o con coches bombas.
Las explosiones serían en respuesta a la ofensiva lanzada por el Ejército en la región montañosa de Waziristán del Sur, donde se cree se ocultan los miembros del Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP).
La organización, a la que se le atribuyen la mayoría de los atentados, lucha por implantar en Paquistán la interpretación radical del compendio de leyes islámicas o sharia.
Se le acusa además de tener vínculos con la red Al Qaeda y de brindar respaldo al movimiento talibán de Afganistán.
