En pleno debate en sala, el senador por la Quinta Región Cordillera afirmó que “esto es lo más parecido a un ruido de sables que yo recuerde. El ministro de la Defensa se hace acompañar de los jefes de las Fuerzas Armadas, le faltó sólo apostar tanques y algunos cruceros apuntando al Congreso. Cuál es la señal que quiere dar el ministro, está muy urgido de que se apruebe rápido el proyecto. Pero creo que no era necesario hacerse acompañar de todos los jefes de las FF.AA”.
El rechazo de Vidal fue rotundo, y pidiendo la intercesión del presidente de la Cámara Alta respondió a Ávila. “Yo rechazo las palabras del senador Ávila, creo que no corresponden. Como ministro de Defensa vendré al Senado o a la Cámara, a la sala o a las comisiones cada vez que se toque un tema de la defensa nacional con los representantes de las Fuerzas Armadas, porque es la manera de entender que vivimos en una sola sociedad, un solo desafío y no en compartimientos estancos”, enfatizó.
El texto legal volvió a la comisión de Defensa debido que aún no hay acuerdo sobre el grado y la forma para designar al Jefe del Estado Mayor Conjunto.
Uno de los criterios que se maneja es que tenga un grado superior a los comandantes en jefe, otro es que no esté por sobre ellos, aunque tengan la misma posición o que pueda ascender a comandante en jefe, para lo cual se requiere una reforma constitucional.
Pero, además, la iniciativa establece la modernización del Ministerio de Defensa. Entre las medidas estaría reordenar las subsecretarías, creando una de Defensa para actuar a nivel político-estratégico, y otra para las FF.AA que se concentre en el tema administrativo.
