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Agosto 18, 2026

Piñera y la transparencia

Muchos sabemos lo que aconteció, entre diciembre de 2003 y fines de 2005, en la Municipalidad de Las Condes, con el otorgamiento de innumerables permisos de edificación acogidos a normas urbanísticas muy permisivas y por lo tanto derogadas a través de la modificación de su Plan Regulador. Se aplicaba una triquiñuela muy bien montada que detectó la Contraloría General de la República a raíz de nuestra denuncia.

Menos gente sabe que en esa municipalidad se ha aplicado incorrectamente la norma de los “Conjuntos Armónicos” para que así el sector inmobiliario obtuviera mayores coeficientes de constructibilidad  y altura en sus torres y muy pocos saben de la trampa urdida al interior de su Dirección de Obras, para que los solicitantes de permisos de edificación pagaran menos sumas de dinero por los derechos, referidos a la calidad de la construcción de sus proyectos, perjudicándose así a la propia tesorería municipal.

Aprovechando la reunión que sostuviéramos el 14 de julio pasado con Sebastián Piñera en sus oficinas para dialogar sobre los asuntos de nuestra competencia, le entregamos bastante documentación sobre lo descrito en el primer párrafo, porque el alcalde de esa municipalidad se ha negado sistemáticamente ha entregarnos un listado con los nombres de todas las empresas que han violado el marco regulatorio, a pesar de que hemos utilizado para ello la Ley Nº 20.285, de Transparencia.    

Como el Minvu ha tenido un curioso y zigzagueante comportamiento en este episodio, desde hace un tiempo, le estamos solicitando a la Comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano de la Cámara de Diputados que se inicie una investigación parlamentaria para que así se determinen las responsabilidades políticas de varios funcionarios de la administración del Estado respecto de esas malas prácticas. Sabemos que esa Comisión ya le ha pedido antecedentes al Contralor General de la República, al propio alcalde Francisco de la Maza y al juez del 4º Juzgado de Garantía de Santiago y, como es obvio, no conocemos las respuestas de los anteriores.

Pero sí conocemos un informe criminalístico de la Policía de Investigaciones, en donde la Directora de Obras Municipales declaró a sus inquisidores que ella “habría recibido una orden verbal para cambiar el Cuestionario de Atributos para la Construcción, no acordándose de quien se la dio” (sic). Interpretamos su amnesia temporal como una fórmula para no comprometer a nadie, pero en el mundo real podemos asegurar que esas cosas no se olvidan y por ello es indispensable que esa profesional diga lo que sabe respecto del fraude.    

Sebastián Piñera desea ser presidente de la República y tiene posibilidades de serlo. El  candidato ha fustigado con fuerza al gobierno actual y en particular a los políticos de la Concertación, achacándoles todos los males imaginables. Los ha tratado de corruptos, faltos de transparencia y de un cuantohay, manifestando que ha llegado la hora del cambio. Los políticos afines al gobierno se han defendido y le han replicado con otros tantos fuertes argumentos : podemos afirmar que en esta confrontación de ideas ambos conglomerados están empatados. La tercera fuerza en competencia no se ha quedado corta y con igual desfachatez verbal es el único que sube en el apoyo popular, con lo cual queda claro que nada está escrito para el próximo 13 de diciembre. 

Pero el propósito de esta columna no es hacer un comentario político porque no somos especialistas en esas lides. Lo que buscamos con este sucinto relato es que Piñera ordene a su imperturbable soldado de la Coalición por el Cambio, regente de Las Condes, para que finalmente tome la decisión de entregar al conocimiento público el abultado listado de empresas inmobiliarias que, coludidas con funcionarios de esa municipalidad, obtuvieron al margen de la ley, millonarias sobre utilidades en sus negocios. Pero, a pesar de que han transcurrido casi 2 meses, el candidato no ha hecho nada en favor de la transparencia en ese municipio.     

Si Piñera mantiene su silencio, no ejerciendo su liderazgo político, la ciudadanía nunca sabrá quienes se vieron favorecidos económicamente por aquellas trampas y su mudez  significará que él aplica la insana práctica del doble estándar. En todo caso y como esta  interpelación pública se debe entender como una ayuda memoria, será interesante conocer, en los hechos futuros, el resultado de la misma, ya que tenemos la percepción  que la Cámara de Diputados llegará a un acuerdo táctico para no investigar las travesuras desarrollas en esa municipalidad. Recordemos que el Minvu, de una u otra forma, ha sido su ayudista en los artificios cometidos.       

Patricio Herman
Fundación “Defendamos la Ciudad”