Ley General de Educación.
El lunes pasado, la Presidenta Michelle Bachelet promulgó la Ley General de Educación. Me interesa destacar sus lineamientos más sobresalientes, para que se pueda entender el sentido de las nuevas bases que establece para el sistema educacional y dimensionar su impacto.
Un poco de historia. Hoy podemos decir que gracias a los esfuerzos de los gobiernos de la Concertación y, especialmente, a los de la actual Presidenta, hemos levantado las bases de una cobertura prácticamente universal, una jornada escolar completa, una disminución notable de la brecha digital y, por sobre todo, un sistema que incluye y acoge a los estudiantes más vulnerables, a través de iniciativas tan relevantes como la Ley de Subvención Escolar Preferencial.
Con la seguridad de que hemos consagrado el derecho de todos a acceder a la educación, estamos abocados a alcanzar su calidad y a organizar el sistema a partir de una viga maestra que establece la base institucional que le da sentido a su conjunto. Esta viga es la Ley General de Educación.
El acento de esta ley -su novedad- está en las nuevas relaciones que genera. Esta ley cambia la vida de los estudiantes y la vinculación del sistema de educación con sus familias, con los directivos de los colegios, los docentes y entre las instituciones que lo conforman.
La niñas y los niños nunca más serán discriminados por razones socioeconómicas, todo colegio subvencionado público o privado tendrá que aceptar su inscripción; en séptimo y octavo años tendrán profesores especializados que asegurarán la calidad de sus aprendizajes; se formarán en el respeto a la diversidad; y junto con tener garantizada una base común de calidad, los programas de estudio serán de acuerdo con su realidad y responderán a sus necesidades.
Esta ley reconoce formalmente la importancia del papel de la familia en la educación y otorga carácter oficial a la comunidad escolar, de la cual forma parte. Así, velaremos por su derecho a ser informada y a participar en el proceso educativo.
Los sostenedores serán cualificados y deberán contar con un proyecto educativo y el compromiso de cumplir con los estándares de calidad de los aprendizajes que se definan a nivel nacional. Gracias a ello, mejorará la gestión y orientación de los colegios sustantivamente. Por otra parte, deberán tener giro único y todos los recursos que reciban del Estado tendrán que ser gastados en educación. La comunidad educativa tendrá derecho a acceder a la cuenta pública que éstos deberán realizar.
A los docentes, estas nuevas condiciones les permitirán desempeñarse en un establecimiento en que los estudiantes y sus familias serán mejor acogidos y, por tanto, estarán más satisfechos; en que el funcionamiento del colegio será más expedito y se verá favorecido por el liderazgo de quien lo dirige.
La Ley General de Educación fomentará una comunidad escolar mejor organizada, más activa, con más participación, donde todos sus actores tienen derechos específicos y obligaciones que cumplir.
Pero éste no es el único aporte de esta ley. Esta define las instituciones que permitirán garantizar la calidad de la educación que se imparte. Se crea el Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad que permitirá orientar los esfuerzos hacia el mejoramiento continuo de los aprendizajes sobre la base de estándares indicativos para los diversos actores. Para nosotros, cuando este sistema se apruebe en el Congreso, habremos terminado la obra gruesa del edificio que estamos levantando e iniciaremos una nueva etapa. En ésta jugarán un papel central la ley que fortalecerá a la educación pública, y la reforma a la educación técnico profesional y a la educación superior.
Gracias a esta ley hemos colocado el marco institucional que precisa la educación para ser ese canal eficaz y pertinente que los jóvenes requieren para incorporarse a la sociedad y que el país necesita para seguir su camino al desarrollo.
Segunda parte. Nuestros comentarios. En nuestras notas se desarrollan sólo algunas críticas, limitadas a las 350 palabras que se permiten en el blog.
Crítica de Orlando Caputo No nos engañemos.La LGE trata de mejorar la estructura creada por la LOCE. Rodrigo Cornejo, investigador del Observatorio de Políticas Educativas, ha señalado en sus estudios de hace unos años que: “el sistema educativo chileno es “demasiado parecido” al “apartheid”, método de separación por razas que rigió en Sudáfrica por 47 años. Él señala que “el sistema educativo tiene cinco sistemas cerrados y excluyentes de administración: el particular pagado, el particular subvencionado con financiamiento compartido (los padres pagan cuotas mensuales), el particular subvencionado sin financiamiento compartido, el municipal de comunas ricas y el municipal de comunas pobres. Los niños pobres reciben una subvención estatal pequeña, y de ahí para arriba cada grupo se educa en condiciones económicas diferentes. El sistema educativo fomenta y rigidiza estas desigualdades.
La educación chilena es el reflejo de una economía que promueve la desigualdad, que se refleja en la mala distribución del ingreso, que se observa en cómo está organizada la sociedad en sus diferentes ámbitos: en las ciudades, en las comunas, en la educación, en la salud, en la recreación.
La síntesis de la mala educación y de la mala economía, se refleja en la creciente desocupación ilustrada, que es casi tres veces los altos niveles de desocupación global. Ahora, la desocupación de los jóvenes debe ser cercana al 30%.
El investigador cuenta como anécdota que, a raíz de la idea del ex Presidente norteamericano, George W. Bush, de reformar su sistema educativo en 2004, se creó una comisión en el Congreso de Estados Unidos para analizar la experiencia internacional. “Ahí nos enteramos que los únicos países que usan este sistema de forma masiva son Namibia, Gales y Chile… y los otros dos están retrocediendo porque lo que consigues con este sistema es aumentar la cobertura, pero estancar la calidad y perpetuar la segmentación”.
Muchos políticos y relacionados con el Poder, se han enriquecido con los negocios escolares. A nivel de gobierno y del Ministerio de Educación esto se sabe. Una de las asesoras de la candidatura de Frei es una sostenedora exitosa, sostenida por el Estado.
Es un sistema radicalmente opuesto al chileno, en el que es fundamental y principal la formación de los profesores y su reconocimiento por la sociedad, sociedad comprometida e involucrada en el sistema educacional como un todo y en sus manifestaciones locales y familiares.
En investigaciones, seminarios y artículos de prensa se ha confirmado que el sistema educativo finlandés es el que cuenta con los mejores resultados en el mundo. Es un sistema público a nivel nacional, con gran financiamiento estatal. A él entran los niños recién a los 7 años y no pagan ni un peso hasta que terminan la universidad. Cada profesor atiende a cerca de 30 alumnos por sala. Sus sueldos promedio son de alrededor de 2.000 euros mensuales, equivalentes a un millón y medio de pesos chilenos. Tienen como todo finlandés una serie de garantías para una vida saludable, de desarrollo físico y espiritual.
Los expertos de la Universidad de Helsinki Pertti Kansanen y Juhani Hytönen, – quienes participaron en un seminario en Chile-señalaron que en Finlandia la necesidad de una relación armoniosa entre economía, sociedad y naturaleza, los llevó a basar su sistema educacional para crear una sociedad del conocimiento en base a investigaciones y educación permanente.
Estas políticas de largo plazo, fueron implementadas en forma paralela a una estructura económica y social que se orientó a crear una sociedad relativamente homogénea en que las diferencias económicas, sociales y culturales no son significativas.
El sostén principal del sistema es la excelente formación y preparación de los profesores. Además de las remuneraciones relativamente buenas, son los que tienen, lejos, el mayor prestigio. El prestigio de los profesores es tan elevado que el interés que las postulaciones son masivas, pero sólo el 12% de los jóvenes que postulan a las facultades de educación logran entrar. Confianza total en los profesores y no es necesaria su evaluación. Además, solo ellos evalúan a los estudiantes. En Chile, la educación reproduce e incrementa las desigualdades sociales. En Finlandia, se promueve la homogeneidad social.
