En la madrugada del 14 de Agosto de 2009, Mela Justina Ros y su esposo Juan Carlos Maire concurrieron al SAPU del Consultorio de lo Hermida. Ella tenía mucho dolor y, a pesar de que se desmayaba constantemente fue dada de alta y devuelta a su casa cerca de las cinco de la mañana. El dolor y los desmayos aumentaon y su esposo la trasladó, ahora al Consultorio de Santa Julia, pero no alcanzó a llegar, Mela murió en el camino.
El médico de Lo Hermida no les hizo caso cuando le dijeron que ella probablemente estaba embarazada y justamente ello fue la causa de su muerte, Mela tuvo una hemorragia interna provocada por un embarazo tubario.
Mela Justina ha muerto porque un médico no hizo su trabajo, porque tampoco un auxiliar reaccionó ante sus convulsiones, todo un sistema un vez más falló y nadie se hace responsable; Mela ha muerto porque era pobre y no pudo buscar salud en otra parte. Una ambulancia no quizo ir a buscarla esa noche y tuvo que morir en un taxi.
Era una mujer joven, se vino por amor desde Guatemala, era del pueblo maya y, tal vez por ello, fue doblemente discriminada.
Mela Justina ha muerto porque un médico no hizo su trabajo, porque tampoco un auxiliar reaccionó ante sus convulsiones, todo un sistema un vez más falló y nadie se hace responsable; Mela ha muerto porque era pobre y no pudo buscar salud en otra parte. Una ambulancia no quizo ir a buscarla esa noche y tuvo que morir en un taxi.
Era una mujer joven, se vino por amor desde Guatemala, era del pueblo maya y, tal vez por ello, fue doblemente discriminada.
