“Esa rapidez y acuciosidad es la que exigimos los chilenos a las autoridades desde siempre para integrar y no militarizar la Araucanía, para dejar de sumar víctimas de la falta de eficiencia en el cumplimiento del deber de los funcionarios del gobierno”, sostuvo.
“La paz social se construye integrando y los pueblos Aimara, Rapa Nui y Mapuche son parte de los millones de excluidos que existen en Chile”, agregó el presidenciable allendista quien rechazó el accionar represivo, que culminó con la muerte de Jaime Mendoza Collío a manos de un funcionario de Carabineros.
Arrate dijo que “este conflicto fo
rma parte del proceso de usurpación de tierras ocurrido durante la conquista y colonia española, que ha continuado en el periodo republicano. Cuando cumplimos 200 años de existencia como país independiente, es necesario reparar la deuda histórica que tienen el Estado chileno con los pueblos originarios”.
LGE=Titanic
El candidato de Izquierda advirtió a las autoridades que “persisten en una política de acuerdos que sólo beneficia a los defensores del lucro y la segregación”, al criticar el contenido sesgado de la nueva Ley General de Educación promulgada esta mañana, a la que calificó como una especie de “Titanic donde los pasajeros que quedan encerrados, sin posibilidad de salvación, son nuestros niños más pobres”.
“No basta con medidas parche como esta LGE que lejos de reconocer el derecho de una educación pública integradora, igualitaria, gratuita y laica, profundiza las diferencias odiosas al mantener en el centro la demanda derechista por hacer de la educación un negocio”, dijo Arrate.
“Este problema que nos augura un país dividido entre ricos y pobres, donde el Estado subsidia con plata de todos los chilenos a los que negocian con la educación, volverá a ser fuente de descontento, porque la LGE no es justa ni es buena, porque nos reafirma un país segregado, con estudiantes de primera, de segunda y de tercera clase”, destacó.
