Al observar el comportamiento del IMACEC de Junio del 2009, es posible apreciar que la contracción de la actividad económica superó las expectativas proyectadas durante el mes anterior, representando una caída porcentual en el PIB de 4,0%. En consecuencia, el primer semestre del año terminó con una caída promedio de 3,3% del PIB, la mayor contracción observada en los últimos veinte años.
De acuerdo a los magros resultados observados durante lo que va del año, es posible prever que la contracción ya habría tocado fondo, pudiéndose esperar un repunte estadístico de la economía durante el último trimestre del 2009.
Por otra parte, la construcción registró una disminución del 10% de acuerdo al IMACON publicado por la Cámara Chilena de la Construcción , lo que confirma la tendencia mostrada por el INE sobre los permisos de edificación, los cuales mostraron una caída mayor al 18%, respecto al año anterior, en la superficie promedio edificada para vivienda y otros fines.
En cuanto a la oferta importada, se observa una caída significativa durante el primer semestre, la que es coherente con la decreciente producción a nivel internacional. La disminución en las importaciones explica una menor oferta de bienes, la cual genera un entorno contractivo para la intermediación comercial, en términos de volúmenes así como de reducción de márgenes, tal como lo confirma la caída de 4,7% del índice de ventas reales del comercio al por menor del INE, y la baja de los precios de productos de consumo habitual y durable del IPC.
En materia de IPC, la cifra observada en julio nuevamente estuvo alineada con la contracción de gasto de consumo interno percibido durante los primeros meses del año. En julio la disminución mensual fue de 0,4%, con lo cual la variación acumulada en el año es de -1,2%, mientras que la anualizada es de 0,3%, significativamente por debajo del rango meta establecido por el Banco Central. Al igual que en meses anteriores, nuevamente se constataron alzas de precios en transporte y combustibles, lo que reafirma la aprehensión respecto a la existencia de factores de riesgo inflacionario derivado de una política de precios energéticos inexistente, y el impacto puntual de las tarifas eléctricas del mes de julio desaparece en los meses venideros. El precio del crudo ya está bordeando los 75 dólares el barril que a inicio de año era de 45 dólares.
Con el cierre del primer semestre con una contracción de -3,3% del PIB, y debido a una caída más pronunciada a la prevista en el segundo trimestre, es posible prever una contracción anual del PIB real de 2% o más. Si los principales sectores logran estabilizar la caída de sus ventas a los actuales niveles, el tercer trimestre seguirá con signos contractivos pero más leves, y sería factible una recuperación estadística en el cuarto trimestre, que se prolongaría hasta el segundo trimestre de 2010.
El mercado del trabajo, sigue también mostrando una tendencia marcadamente negativa, donde la tasa de desocupación en el trimestre móvil abril-junio se empina al 10,7% y está amenazando con llegar al 12% en el mes de septiembre, más de 850.000 trabajadores no encontrarán empleo.
La tasa de desempleo está subiendo porque los ocupados disminuyen en 35.000 puestos de trabajo, mientras la fuerza de fuerza de trabajo se mantuvo en niveles similares al mes anterior. Se asiste además a un deterioro pronunciado en la calidad del empleo, donde disminuyen en 75.000 los trabajadores asalariados y aumentan en 54.000 los trabajadores por cuenta propia.
La tasa de desocupación es particularmente alta en las Regiones de La Araucanía (14,1%), Valparaíso (12,5%) y el Bío Bío (14,1%), Por otro lado, las ciudades que registran mayores tasas de desocupación son Valparaíso 17,9%, Coronel 17,2%,Lota 15,6%, Rancagua 14,5% y San Antonio 14,4%.
No obstante la profundidad e intensidad que registró la recesión en el primer semestre del año, es posible avizorar algunos signos alentadores y que permiten anticipar en forma tímida que lo peor ha pasado. Es importante destacar que el sector de la construcción, siendo el sector más afectado con la recesión, muestra un índice de superficie autorizada para la construcción repuntando en el mes de Junio un 15,5%. Por otro lado el IPSA sigue creciendo sostenidamente, aumentando un 38% durante el presente año y el Índice de Percepción Económica, que mide expectativas de consumo para los próximos 12 meses, marca 55% en Julio; vale decir un crecimiento de 12 puntos, respecto de enero pasado.
En términos productivos, la oferta de la industria manufacturera siguió contrayéndose, principalmente en los sectores de consumo duradero y de bienes de capital, donde se observa una caída en la producción de 35,5 y 17,1%, respectivamente.
Por otra parte, la construcción registró una disminución del 10% de acuerdo al IMACON publicado por la Cámara Chilena de la Construcción , lo que confirma la tendencia mostrada por el INE sobre los permisos de edificación, los cuales mostraron una caída mayor al 18%, respecto al año anterior, en la superficie promedio edificada para vivienda y otros fines.
En cuanto a la oferta importada, se observa una caída significativa durante el primer semestre, la que es coherente con la decreciente producción a nivel internacional. La disminución en las importaciones explica una menor oferta de bienes, la cual genera un entorno contractivo para la intermediación comercial, en términos de volúmenes así como de reducción de márgenes, tal como lo confirma la caída de 4,7% del índice de ventas reales del comercio al por menor del INE, y la baja de los precios de productos de consumo habitual y durable del IPC.
En materia de IPC, la cifra observada en julio nuevamente estuvo alineada con la contracción de gasto de consumo interno percibido durante los primeros meses del año. En julio la disminución mensual fue de 0,4%, con lo cual la variación acumulada en el año es de -1,2%, mientras que la anualizada es de 0,3%, significativamente por debajo del rango meta establecido por el Banco Central. Al igual que en meses anteriores, nuevamente se constataron alzas de precios en transporte y combustibles, lo que reafirma la aprehensión respecto a la existencia de factores de riesgo inflacionario derivado de una política de precios energéticos inexistente, y el impacto puntual de las tarifas eléctricas del mes de julio desaparece en los meses venideros. El precio del crudo ya está bordeando los 75 dólares el barril que a inicio de año era de 45 dólares.
Con el cierre del primer semestre con una contracción de -3,3% del PIB, y debido a una caída más pronunciada a la prevista en el segundo trimestre, es posible prever una contracción anual del PIB real de 2% o más. Si los principales sectores logran estabilizar la caída de sus ventas a los actuales niveles, el tercer trimestre seguirá con signos contractivos pero más leves, y sería factible una recuperación estadística en el cuarto trimestre, que se prolongaría hasta el segundo trimestre de 2010.
El mercado del trabajo, sigue también mostrando una tendencia marcadamente negativa, donde la tasa de desocupación en el trimestre móvil abril-junio se empina al 10,7% y está amenazando con llegar al 12% en el mes de septiembre, más de 850.000 trabajadores no encontrarán empleo.
La tasa de desempleo está subiendo porque los ocupados disminuyen en 35.000 puestos de trabajo, mientras la fuerza de fuerza de trabajo se mantuvo en niveles similares al mes anterior. Se asiste además a un deterioro pronunciado en la calidad del empleo, donde disminuyen en 75.000 los trabajadores asalariados y aumentan en 54.000 los trabajadores por cuenta propia.
La tasa de desocupación es particularmente alta en las Regiones de La Araucanía (14,1%), Valparaíso (12,5%) y el Bío Bío (14,1%), Por otro lado, las ciudades que registran mayores tasas de desocupación son Valparaíso 17,9%, Coronel 17,2%,Lota 15,6%, Rancagua 14,5% y San Antonio 14,4%.
No obstante la profundidad e intensidad que registró la recesión en el primer semestre del año, es posible avizorar algunos signos alentadores y que permiten anticipar en forma tímida que lo peor ha pasado. Es importante destacar que el sector de la construcción, siendo el sector más afectado con la recesión, muestra un índice de superficie autorizada para la construcción repuntando en el mes de Junio un 15,5%. Por otro lado el IPSA sigue creciendo sostenidamente, aumentando un 38% durante el presente año y el Índice de Percepción Económica, que mide expectativas de consumo para los próximos 12 meses, marca 55% en Julio; vale decir un crecimiento de 12 puntos, respecto de enero pasado.
