El último proyecto gubernamental enviado al parlamento -en opinión de las organizaciones históricas de ciclistas y estudiosos consultados- es insuficiente y distorsiona las ideas y espíritu originales de lo solicitado. La ley propuesta está lejos de las expectativas de los ciudadanos que pretenden usar la bicicleta, como medio de transporte público en mejores condiciones de seguridad que las actuales, y con mayores facilidades e incentivos a su uso. Muchos ciclistas incluso consideran que sería mejor mantenerse en las condiciones legales presentes, que aprobar el proyecto elaborado por el gobierno influenciado por dos Ongs que no nos representan.
La Presidenta de la República -sensible a la realidad de los ciclistas- se mal asesoró y no se escuchó a la gente de las bicicletas. Sus eficaces Secretarias pensaron mas en un diseño de comunicacional y quizás en los fondos para las ongs, que en las necesidades reales, eficiencia de las soluciones prociclistas, infraestructura y mejora de los derechos que los ciclistas chilenos considerando también las particularidades regionales. Por ej. instalación de apoya subidas en las escalas incluso electromecánicos como ocurren en otros países con topografía irregular para ciertas subidas (funicletas),zonas de apoyo al frenaje en bajadas mas extremas.
Entre los graves errores técnicos -según los expertos del mundo pro bicicleta- se propone un carácter meramente “opcional” de las políticas y planes por parte de los Municipios, Intendencias y Ministerios, que entonces quedarán sujetos solo a la buena voluntad política de los mandatarios -que se mandan solos- al igual que hoy. Se sabe que los Municipios carecen de recursos y competencias sobre estas materias. Justamente, esa es una de las razones -como autores de la idea de legislar- por las que solicitamos a la presidenta Bachelet suma urgencia y recursos cada 21 de Mayo y en las históricas “Cicletada del Primer Martes del Mes” por las calles de las ciudades del país.
La publicitada cantidad de miles kilómetros de ciclovias -que avalan las dos ongs- es un mal chiste y ademas todo para varios años después, sabemos además que eso plazos no se cumplirán. No tenemos instrumento legal con el cual exigirlos (ley). Se sabe que las actuales ciclovias son de pésimo estándar y peligrosas. Mas que incentivar, son en muchos casos un riesgo para las personas por su estrechez y mal diseño. Muchas de los miles kilómetros de ciclovias -de apenas 30 centímetros de ancho- tienen un diseño sólo apto para ciclistas equilibristas de circo. Hay por ejemplo un bicicletero nuevo que permanece cerrado por dos años en plena Alameda de las Delicias, que los ciclistas no pueden exigir su puesta en marcha por falta de ley.
Proponemos que los proyectos de “Ley del la Bicicleta” -en carrera por adjudicarse autor- se refundan solo en uno y que se otorgue un carácter obligatorio a estas políticas y planes por parte de Municipios, Intendencias y Ministerios asignando un presupuesto digno y acorde a la magnitud y urgencia del problema de miles de ciudadanos.
Pensamos también, que no se debe entregar fondos a las ongs de la bicicultura. Las organizaciones históricas pro bicicleta -que no participaron en el proyecto enviado al parlamento- tienen una importante labor como “promotores voluntarios” del uso de la bicicleta. Los fondos de la “Ley de la Bicicleta” deben ser destinados para vías, ciclobandas, señaléticas, programas educativos y promocionales, cascos, chalecos reflectantes, educación de peatones y conductores de vehículos motorizados, donación de bicicletas a los mas carenciados y cesantes, entre otras medidas a través de los municipios, intendencia y ministerios. Los prociclistas chilenos quieren servir a esta noble causa -sin ningún interés económico- y no vivir de fondos nacionales e internacionales que nadie controla. Los fondos se prestan para malos manejos y cooptación de los luchadores por la causa de la bicicleta.
Una política -no publicitaria- requiere que el gobierno otorgue un presupuesto serio de al menos 100 millones de dólares a los Municipios e instituciones públicas, que son de una altísima rentabilidad económica y social “demostrada” en otros países a favor de: la salud, la descontaminación, economía en transporte y combustible y mejor calidad de vida de la población y evitar miles de accidentes mortales por falta de condiciones para pedalear.
Lamentamos que el gobierno no consultase a: Movimiento de Furiosos Ciclistas, Ciclistas de Acción Ecológica, Arriba e la Chancha entre otros siempre dispuestos a colaborar con sus experiencias y conocimientos como usuarios reales y promotores de la bicicleta por décadas.
No menospreciemos el intelecto y profesionalismo de la gente de las bicicletas ni confundamos “Ley de la Bicicleta” con “Ley de la Cuchufleta”
Omar Villanueva Olmedo
Presidente
Movimiento Chile Prociclista
www.leydelabicicleta.blogspot.com
