Jimenez recordó que el diez por ciento de la población en Chile se declara homosexual, por lo que estos incidentes involucran alrededor de un millón y medio de personas.
“Nuestros bienes pueden perderse”
“Esta demanda, que cuenta con el apoyo de mi pareja, busca que nuestra casa, que legalmente sólo le pertenece a Daniel, pase a ser propiedad de ambos. Esto es muy importante para nosotros, pues no podemos casarnos, ni contraer una unión civil, por lo que sí a mi pareja hoy le pasa algo, nuestros bienes pueden perderse, a diferencia de lo que sucede con parejas heterosexuales, que tienen bien regulada esta situación”, sostuvo Velásquez.
“En efecto, cuando mi pareja tenía nueve años quedó huérfano de padre y a los once años perdió a su madre, heredando una propiedad en Santiago Centro. Mi pareja sólo tiene familiares lejanos, y ellos bien podrían apropiarse de nuestro hogar si él le sucede algo”, añadió Velásquez.
La demanda tiene como fundamentos la obligación del Estado en torno a tratados internacionales que garantizan la no discriminación y el respeto integral a los derechos humanos, la amplia definición de familia existente en Chile y el mundo y la igualdad ante la ley garantizada por la Constitución, según precisaron desde el Movilh.
