“Este tema no me gusta porque tiene que ver con una estupidez, tiene que ver con una acusación que hace una mujer que no es consecuente, como la señora Madariaga. El juez Correa Bulo sí es un hombre consecuente y veraz”.
Haciendo referencia a la deslegitimación que Piñera hizo de Correa Bulo, aduciendo que se trata de “un juez que fue destituido del Poder Judicial por sus propios pares”, Guzmán aseguró que “fue uno de los pocos jueces valientes que hubo en Chile. Se le hizo una máquina, la Corte Suprema le inventó cosas, como cuando no le gusta alguien, luego vino una onda de desprestigio”.
El 2001 el máximo tribunal decidió marginar a Correa Bulo del Poder Judicial por tráfico de influencias, caso que estudia la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Agregando antecedentes, Juan Guzmán, señaló que, si bien Correa Bulo nunca le comentó haber recibido presiones de la dictadura para que Sebastián Piñera no fuera aprendido por la justicia, “si él lo dice es lo más probable, porque también a mí me presionaron”.
En este sentido, el ex magistrado recordó que efectivamente el senador Adolfo Zaldívar buscó influir a favor del ex general Sergio Arellano Stark cuando él llevaba el proceso en su contra.
“Sí, me presionó derechamente. Él vino con un alto de sobreseimientos pronunciados por la Corte Suprema en causas de derechos humanos donde la Corte Suprema había terminado con esas causas y él me dijo que ese el camino a seguir en relación a Arellano Stark”.
Según Guzmán, las presiones de Adolfo Zaldívar en su contra se produjeron debido a que existían lazos con un hijo de Sergio Arellano Stark, quien lideró la Caravana de La Muerte.
El ex juez realizó esta denuncia cuando Zaldívar todavía era militante de la Democracia Cristiana y antes de ser el candidato Presidencial del Partido Regionalista Independiente.
Juan Guzmán, insistió en que Correa Bulo fue uno de los pocos magistrados de la Corte Suprema en sostener procesamientos e investigaciones contra los violadores de derechos humanos, en tiempos en que las presiones eran comunes.
“Manos limpias”
Una serie de repercusiones generó la bomba que Mónica Madariaga le arrojó al candidato de la Coalición por el Cambio. Durante el fin de semana, el empresario volvió a asegurar que es inocente pese a que está confirmado que al menos estuvo prófugo, y apuntó a su rival de la Concertación, Eduardo Frei, insistiendo en que se trata de una denuncia orquestada desde su comando y que otro de los procesados con él, Carlos Massad, luego fue ministro de Salud en el periodo de Frei y más tarde presidente del Banco Central.
Si bien la ex secretaria de Estado de la dictadura dijo que fue el hermano del candidato, José Piñera, también ministro, quien le solicitó que influyera en el Poder Judicial para absolver a Sebastián, el abanderado de la Alianza insistió en desvincularse de estas denuncias: “Cuando uno tiene las manos limpias puede hablar en forma clara: Yo nunca le he pedido nada a Mónica Madariaga en mi vida”.
Además, Piñera respondió al senador DC, quien lo emplazó a darle explicaciones al país sobre estas denuncias, diciendo que “esas explicaciones las dio en forma muy clara hace más de treinta años la Corte Suprema, cuando en este caso y de forma unánime decretó mi más total inocencia. No me parece bien esta campaña sucia que ha iniciado Frei”
El abanderado de la Concertación no ha perdido la oportunidad de fustigar a Piñera con este tema: “Yo sé que estamos en medio de una campaña difícil, pero esas cosas no nos tocan, porque tenemos una historia limpia, tenemos las manos limpias y no tenemos que dar explicaciones de nuestro pasado”.
Desde La Moneda nuevamente se subieron al debate. Tomando el mismo argumento de Eduardo Frei, el vocero subrogante, Neftalí Carabantes, emplazó al candidato presidencial de la Alianza a aclarar su participación en los hechos.
“Al ser coincidentes las declaraciones de dos autoridades del gobierno militar, se torna sano y necesario hacer una aclaración a fondo respecto de este tema, que entregue mayor transparencia al país”, dijo Carabantes.
Punto en el que también estuvo de acuerdo el presidenciable del Partido Comunista y de la Izquierda Cristiana, Jorge Arrate, quien además dijo que Piñera también “tiene que aclarar que él se fugó del país con la ayuda de servicios de inteligencia extranjeros”.
Luis Correa Bulo además reconoció haber recibido presiones de senadores de la Unión Demócrata Independiente (UDI) para beneficiar a Augusto Pinochet. Una información que apuró en desmentir el presidente de ese partido, Juan Antonio Coloma.
Pero al tiempo de rechazar las acusaciones, la candidatura de Sebastián Piñera ha intentado remarcar hechos que ponen en duda la versión de Madariaga, entre ellos que la ex ministra habla de un caso de 1982, fecha en que José Piñera ya no era ministro.
