Según el Departamento del Tesoro, el déficit de junio fue de 94 mil 300 millones de dólares, mientras que su monto total desde el inicio del ejercicio en octubre llegó a casi 1,1 millón de millones de dólares.
Analistas comentaron que tal desequilibrio preocupa a compradores extranjeros de deuda estadounidense, quienes se volverían prestamistas renuentes más adelante.
Argumentan al respecto que podría obligar al Tesoro a pagar intereses más altos para volver más atractiva la deuda a largo plazo.
Sung Won Sohn, economista de la Universidad Estatal de California, afirmó que los inversores foráneos de China y otras naciones comienzan a temer no sólo por el valor del dólar, sino también por la seguridad de sus inversiones.
Por lo pronto, el Congreso estadounidense ya aprobó un paquete de rescate de 700 mil millones de dólares y un plan de estímulo de 787 mil millones, para tratar de poner en marcha la recuperación.
Incluso en círculos oficiales ya se habla de la necesidad de un nuevo estímulo.
