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El Candidato de Izquierda Jorge Arrate emplazó a sus oponentes de la Concertación, Eduardo Frei y Marco Enríquez-Ominami, a clarificar si tienen operadores lobbystas en sus comandos con intereses que vayan más allá de los legítimos de una campaña presidencial.
El Candidato de Izquierda Jorge Arrate emplazó a sus oponentes de la Concertación, Eduardo Frei y Marco Enríquez-Ominami, a clarificar si tienen operadores lobbystas en sus comandos con intereses que vayan más allá de los legítimos de una campaña presidencial.
Jorge Arrate, acompañado por los dirigentes sindicales del Transantiago Leopoldo Valdivia y Carlos Alvarez, dijo que es importante transparentar si en las empresas que operan este sistema de transporte público hay tráfico de influencia, tal como lo denuncian representantes de los trabajadores, en particular, para evitar el cumplimiento de las normas laborales y los derechos de los asalariados.
“El tráfico de influencia parece ser hoy normal en la política, pero nosotros la Izquierda chilena rechazamos esas prácticas y emplazamos al Comando de Frei y de Enríquez, porque al de Piñera no es necesario hacerlo, a que diga si tienen lobbystas con intereses que van más allá de la campaña como ocurrió con Eugenio Tironi, quien debió renunciar a su trabajo en una de las cadenas farmacéuticas acusadas de colusión”, dijo Arrate. Consultado acerca de otros lobbystas que estarían participando en las campañas, el candidato de izquierda mencionó a Enrique Correa por el lado de Frei y a Rodrigo Danus y Paul Fontaine en el caso de Enríquez-Ominami, estos últimos ligados a empresas con intereses en termoeléctricas.
El candidato allendista sostuvo que en materias de trascendencia ciudadana como lo es el sistema de transporte público y las graves consecuencias que este sigue acarreando para las y los santiaguinos, el Estado debe responder de manera eficiente de una vez por todas. “Solo en el último mes el Estado de Chile, en su calidad de garante del sistema, ha debido inyectar 32 mil millones de pesos para suplir del déficit de las empresas que no obstante perciben ganancias; entonces sería mejor que si es el Estado es el que invierte sea éste el que reciba también esas ganancias y así tendríamos, además, mayor control del cumplimiento de las normas laborales”, afirmó el presidenciable.
“El tráfico de influencia parece ser hoy normal en la política, pero nosotros la Izquierda chilena rechazamos esas prácticas y emplazamos al Comando de Frei y de Enríquez, porque al de Piñera no es necesario hacerlo, a que diga si tienen lobbystas con intereses que van más allá de la campaña como ocurrió con Eugenio Tironi, quien debió renunciar a su trabajo en una de las cadenas farmacéuticas acusadas de colusión”, dijo Arrate. Consultado acerca de otros lobbystas que estarían participando en las campañas, el candidato de izquierda mencionó a Enrique Correa por el lado de Frei y a Rodrigo Danus y Paul Fontaine en el caso de Enríquez-Ominami, estos últimos ligados a empresas con intereses en termoeléctricas.
El candidato allendista sostuvo que en materias de trascendencia ciudadana como lo es el sistema de transporte público y las graves consecuencias que este sigue acarreando para las y los santiaguinos, el Estado debe responder de manera eficiente de una vez por todas. “Solo en el último mes el Estado de Chile, en su calidad de garante del sistema, ha debido inyectar 32 mil millones de pesos para suplir del déficit de las empresas que no obstante perciben ganancias; entonces sería mejor que si es el Estado es el que invierte sea éste el que reciba también esas ganancias y así tendríamos, además, mayor control del cumplimiento de las normas laborales”, afirmó el presidenciable.
