Pero la opinión de los trabajadores es distinta. Durante febrero la empresa se comprometió con los dirigentes sindicales a contener el despido de trabajadores, lo que ya fue pasado a llevar según explicó el presidente de la Federación de Ripley, Leandro Cortés.
“En una empresas de cobranza de Ripley han despedido, en dos semanas, a más de 90 trabajadores y le planteamos a la empresa que no está cumpliendo su palabra y además está pasando a llevar los derechos de los trabajadores, despidiendo a empleados con fuero ante el comité paritario”, detalló el dirigente de los trabajadores.
A eso se suma las diferencias salariales que se registran al interior de la empresa entre los trabajadores que fueron contratados antes y después de la entrada en vigencia de la ley de semana corrida, ya que estos últimos sólo perciben el sueldo mínimo y gratificaciones sin derecho a un porcentaje por ventas.
