En su impotencia,el régimen militar intentó descalificarla y como no podía desconocer que era la esposa de Salvador Allende,usó algunas infidelidades conyugales del presidente en el afán de negarle su representación.Tampoco tuvieron éxito,los Allende estuvieron juntos desde 1939 hasta el 11 de septiembre de 1973,desde su participación en las llamadas milicias socialistas hasta la presidencia de la república.
En La Moneda, la sede del gobierno, ambos tenían sus oficinas y a la hora del almuerzo funcionaban dos comedores, indicativos de las actividades que desempeñaban. El del presidente, cuyos invitados eran generalmente ministros de su gobierno, políticos, diplomáticos o periodistas, y el de la señora Tencha, así se lo conocía, donde se podía encontrar a los escritores, compositores, pintores, actores, músicos o escultores más destacados de Chile y del mundo. A lo largo de sus vidas recibieron de regalo numerosos cuadros de pintores reconocidos,que fueron llevados a la residencia oficial en la que vivían y que iban a ser donados al Museo de Bellas Artes,pero muchos fueron robados cuando esa residencia fue saqueada al producirse el golpe militar.
Ahora,durante los tres días en que miles de chilenos le rindieron homenaje a Hortensia Bussi,la derecha guardó silencio,dirán que fue en señal de respeto,pero en sus periódicos,que son casi el 100 por ciento de los que hay en el país,los comentarios,supuestamente de lectores,abundaron en groserías.Es que Chile está en vísperas de una elección presidencial y las encuestas recientes le han demostrado al abanderado derechista que no tiene el triunfo asegurado como pretendía.
En ese contexto,el multitudinario homenaje a Hortensia Bussi se convirtió en un acto unitario de las fuerzas del centro a la izquierda.La mayoría de ellos pertenece a la coalición de gobierno,otras organizaciones han levantado su propio candidato,pero la unión de todos para la segunda vuelta electoral es clave para el triunfo.Talvez ese sea el último mensaje que dejó Hortensia Bussi de Allende.
