de los niños que vivieron en dictadura
Estas son las interrogantes que se plantea en su libro “Con el reloj de mi abuela” Leandra Brunet, quien a los 13 años tuvo que enfrentarse a los dolores y ausencia de sus padres que fueron perseguidos por pensar distinto. Fue uno de los tantos niños que sin entender lo que ocurría tuvieron que asumir que su vida de ahí en adelante sería distinta.
Ya adulta y viviendo en Noruega, su segunda patria, Erika Guzmán Martínez su verdadero nombre, buscó en sus recuerdos lo que su abuela en esos tristes momentos le había regalado: un reloj que lo guardó por todos estos años. Descubrió entonces que su padre Marcelo Guzmán Fuentes había sido ejecutado en septiembre de 1973 y que su madre tuvo que dejarlos con la abuela para buscar refugio, salvar la vida y luego marchar al exilio.
