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Agosto 18, 2026

Los estadounidenses más pobres se quedan sin televisión

 Con la instauración del sistema digital televisivo que comenzó a regir en territorio estadounidense a partir de este viernes, más de dos  millones de hogares se quedaron sin el servicio, sobre todo los más pobres, por no contar con los medios para adquirir la nueva plataforma tecnológica para este tipo de señal.

Todos los televisores con una antena de techo o una antena fijada a la televisión análoga dejaron de funcionar este viernes.

Para aquellos que lograron comprar un descodificador y convertir la señal analógica en digital,  adquirieron un televisor con un sintonizador digital o contrataron un servicio de cable o satélite, la medida no les afectó, pero no todo el país pudo obtener alguno de estos métodos.

La Comisión Federal de Comunicaciones puso a 4 mil operadores a la espera para recibir llamadas de televidentes confundidos, y estableció varios centros de demostración en diferentes ciudades.

Según los últimos datos de la empresa Nielsen, unos 2,8 millones de hogares no se prepararon para la transición.

La Asociación Nacional de Radiodifusores señala que el dato se sitúa en los 2,1 millones de hogares.

El cambio de señal se ha convertido además en una lucha comercial entre los proveedores del servicio de cable, que también lleva intrínseca un bombardeo publicitario hacia las comunidades.

Las industrias de cable y satélite confían en que parte de los hogares que no pueden adquirir los equipos para la televisión digital, acaben suscribiéndose a algún servicio de televisión de pago.

Entre las empresas que han lanzado campañas más agresivas para atraer a esos usuarios figura la proveedora de servicios de cable Comcast, que ofrece televisión gratis durante un año con una suscripción a sus servicios de Internet y telefónicos.

Los televidentes con ingresos más bajos, de mayor edad y residentes en áreas rurales son los más afectados.

Las familias perjudicadas residen principalmente en la costa oeste y en el suroeste del país, así como en Los Angeles, donde unas 250 mil familias tampoco están listas para el cambio, según indicó el secretario de Comercio, Gary Locke, basado en datos de la firma Nielsen.

Tras la introducción del nuevo mecanismo, se ha producido un aumento en las ventas de televisores, que aumentaron un 32 por ciento en lo que va de año, según la Asociación de Electrónicos de Consumo.

TVNewsDay, una publicación especializada en la cobertura de la industria televisiva, señala en su sitio en Internet que minorías como los hispanos y los afroamericanos se han visto “desproporcionadamente” afectados por el cambio.