google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

Influenza: ¿Otro desacierto del Ministerio de Salud?

Hace unos días un amigo médico, me planteaba que la epidemia de Influenza Humana o H1N1 cómo señalan los técnicos, parece estar fuera de control. No sólo porque la OMS, aumentara el nivel de la pandemia a nivel mundial, sino porque  en el escenario local las cosas parecen no haber funcionado, y hay muchos más casos de los que se esperaba que existieran y las medidas epidemiológicas no han sido capaces de controlar la propagación del virus, el que en todo caso y afortunadamente ha sido menos letal de lo que se esperaba.

Sin embargo, es interesante analizar el accionar del MINSAL frente a la Influenza Humana.
 
Cuando ésta enfermedad hace aparición en México, y comienza el pánico frente a la posibilidad que se propague a Chile, la Presidenta Michelle Bachelet, hace una actuación política brillante, equivalente en el impacto mediático de la famosa imagen de ella arriba de un Tanque, cuando era Ministra de Defensa.
 
En efecto, en ese momento la Presidenta Bachelet, aparece en cadena nacional, en una mezcla de Doctora-Presidenta, tranquilizando a la ciudadanía e incluso educándola sobre qué medidas tomar para evitar el contagio.
 
Fue  brillante, pero, haciendo alusión a Maquiavelo, el costo de los actos del “Príncipe” es mucho más que el costo por los actos del mismo e involucra el costo por los actos de los asesores del “Príncipe”. Y ahí las cosas empiezan a complicarse.
 
El Ministro Erazo, es un hombre notable y muy cercano en lo personal y lo político a la Presidenta. Erazo posee a su haber una gran actuación gerencial al frente de FONASA, la Intendencia Regional y la Sub-Secretaría de Salud.
 
No obstante en ésta crisis parece que no lo ha acompañado la misma suerte de antaño, pues los efectos esperados no se han dado y Chile es el país que más contagiados posee en Latinoamérica, después del país de origen de ésta pandemia.
 
¿Qué ha fallado?…
No faltarán los frescos y “caras de raja”, en el hablar de un conocido y Honorable Diputado, que quieran decir que es la biología del virus o la genética de la “raza chilena”, pero a mi indocto entender la respuesta es la misma que en el asunto de las no notificaciones de los casos de SIDA, el Hospital de Talca y otros escándalos de la Salud: la ineptitud de los mandos medios del Ministerio de Salud y la falla reiterada de la orientación tecnocrática de las medidas de salud, las que son tomadas por gente de escritorio que sólo sabe de números, estadísticas y ha sido educada por generaciones sólo en la manera de ahorrarle costos al fisco a costa de la salud de la gente, en una visión neoliberal de la sociedad.
 
Me  temo, siendo lego en la materia, que esa es la explicación.
 
Aquí los tecnócratas iluminados de siempre, definieron de antemano que el cuadro clínico de la enfermedad era el mismo que lo que se conocía previamente frente a la Influenza común y se actuó racionalizando las acciones pensando en su impacto económico y no protegiendo a la población de una enfermedad hasta ese momento desconocida. Se dice, que no todos los contagiados expresan haber presentado todos los síntomas completos y hay vacíos en la cadena de transmisión de la enfermedad que hablan de personas que lo portaron sin desarrollar el cuadro clínico. Cuando estos pacientes concurren a los Servicios de Urgencia, los médicos actúan desorientados por un protocolo de actuación que no da cuenta de las características de cómo ésta enfermedad se está desarrollando en la población. Los exámenes en las regiones tardaron más de lo necesario y los pacientes siguieron contagiando, a pesar de haber sido atendidos.
 
No es culpa de los clínicos, es culpa de los tecnócratas.
 
Nadie tomó todas las medidas eficaces y necesarias, faltaron las cuarentenas de los viajeros u otras medidas a nivel poblacional. Se subvaloró el comportamiento del virus, pensándolo  de más fácil control, casi cómo el Cólera de años pasados.
 
El resultado de esa ineptitud y de esa tecnocracia ya la estamos viendo.
 
Es de esperar, sin querer ser alarmista, que la forma clínica no empeoré y no suceda lo que algunos predicen como un segunda oleada más grave del virus, que plantean es lo que se vivió en la epidemia de Gripe española de 1918. Desconozco si fue así y ojalá no lo sea.
 
No es el tema, el tema es que nuevamente el Ministerio de Salud parece no tener remedio y muchos creen que los señores asesores del MINSAL, deben hacerle un favor a Chile y renunciar a sus inmerecidos puestos ocupados por amiguismo y financiados por todos los chilenos.
 
Rafael Luis Gumucio Rivas.

11/06/09