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Agosto 18, 2026

Las séptimas elecciones europeas (3/3)

 Más allá de la pequeña baja de los grupos de derecha y del liberal, de la caída de los socialistas y del  repunte de los Verdes, la elección del Parlamento Europeo ha sido marcada por el aumento estructural de la abstención. En este contexto la nueva eurocámara inicia los debates para designar los comisarios y al Presidente de la Comisión.

El gran parámetro: la abstención

La participación global de sólo 43,1%, ha sido la más baja desde que se elige el Parlamento europeo a través del sufragio universal. En las primeras elecciones en 1979, cuando la población de los seis países fundadores sumaba 184 millones, votó un 62%; en las tres siguientes la participación descendió al  57%, en 1999 baja a 49,5%, y en 2004 cae a 47,5%. El record de abstención lo marcó el 43,1% del domingo pasado.

La abstención masiva se ha confirmado en todos los grandes países: sólo votaron 40,3% de los alemanes, 46% de los españoles, 40,8% de los franceses, con la excepción de Italia donde votó el 60,4%. El punto más bajo lo anotó Eslovaquia donde sufragó sólo el 19% y el record superior lo tiene Bélgica con un 90% de participación. El gobierno belga organizó las elecciones a los parlamentos regionales (Flandes, Valonia, Bruselas y los germano parlantes) el mismo día que las elecciones europeas.

¿Cómo explicar tal desafección? Una primera respuesta es que las instituciones resultan demasiado complejas y lejanas y sus debates poco conocidos. En efecto, buena parte de los abstencionistas son parte de los sectores más modestos y menos informados de las decisiones que se toman en Bruselas. Otro argumento es la falta de un verdadero debate sobre la problemática europea. Los diputados son electos en distritos de cada país, donde los electores aprovechan la votación para aprobar o sancionar al gobierno nacional. Por estas razones, las elecciones europeas son una indicación muy relativa sobre las tendencias en cada país, ya que en los comicios nacionales la participación electoral suele ser el doble.

Las resultados en 2004 y en 2009

Distribución de escaños en el Parlamento Europeo
  2004-2009 2009-2014 Diferencia
Partido Popular Europeo 288 36,6% 264 35,9% -24 -0,7%
Partido Socialista Europeo 217 27,6% 162 22,0% -55 -5,6%
Alianza de Demócratas Liberales 100 12,7% 80 10,9% -20 -1,8%
Unión por la Europa de las Naciones 44 5,6% 35 4,8% -9 -0,8%
Verdes 43 5,4% 52 7,1% 9 1,7%
Izquierda Europea 41 5,2% 32 4,3% -9 -0,9%
Independencia y Democracia 22 2,8% 18 2,4% -4 -0,4%
Otros 30 3,8% 93 12,6% 63 8,8%
Total: 785   736      
Después de la integración de Bulgaria y Rumania en 2007, el número de eurodiputados ascendió a 785. El tratado de Lisboa, que aún no ha sido ratificado, fija el número en 750 más el presidente. Como no ha entrado en vigencia, se redujo levemente la representación de cada país hasta llegar a los 736 actuales.

Las tendencias son claras. El PPE de derecha baja un poco pero sigue siendo la primera fuerza, sin mayoría absoluta. Los liberales bajan, igual que la Izquierda. Los socialistas han perdido cinco puntos; una parte de su electorado ha migrado hacia los Verdes, especialmente en Bélgica y Francia, y otra parte ha votado por grupos nacionalistas.

La proliferación de los “Otros”

El término “Otros” designa a los parlamentarios no afiliados a alguno de los grupos reconocidos. En su mayoría son parte de la extrema derecha nacionalista, opuesta a la Unión Europea y a menudo racista. Su representación ha triplicado, lo que pone de manifiesto el importante crecimiento de estas corrientes en período de crisis.

En Italia, la separatista Liga del Norte obtuvo un 10% a escala nacional y cerca del 20% en dos circunscripciones del Norte; elige nueve parlamentarios. En Hungría el movimiento Jobbik, partidario de la “gran Hungría” y de medidas discriminatorias contra los gitanos, alcanzó un 14,8% y tres escaños. En Rumania, los adeptos de la “Gran Rumania”, también racistas, obtuvieron dos escaños. El “Partido del Pueblo Danés” que pregona medidas contra los extranjeros alcanzó 14% y dos eurodiputados y sus congéneres holandeses del “Partido por la Libertad” un 17% y cuatro elegidos.  En Inglaterra el British National Party, abiertamente racista, obtuvo un 6% que le da dos escaños. Es posible que una parte de los parlamentarios miembros de esta nebulosa de extrema derecha, muchas veces en conflicto entre ellos (la gran Hungría choca con la gran Rumania), consigan constituir un grupo parlamentario.

La posible reelección de Barroso

Junta a la renovación del Parlamento debe constituirse una nueva Comisión Europea, el órgano ejecutivo compuesto por 27 comisarios. El Presidente actual, el portugués José Manuel Barroso, ha anunciado su candidatura a su propia sucesión. Pero, para alcanzar la mayoría absoluta de 369 votos, Barroso requiere el apoyo los 264 eurodiputados del PPE –lo que no es seguro–; de los 80 liberales –que pondrán sus condiciones– y cuando menos de algunos socialistas.

Muchos no han olvidado su apoyo incondicional las políticas guerreras de Bush cuando era primer ministro de Portugal, y otros le reprochan su falta de audacia durante los momentos más duros de la crisis económica. Bajo su presidencia, en efecto, los estados europeos reaccionaron en orden disperso, sin que las instituciones comunes consiguieran coordinar las medidas de regulación financiera.

Aunque no se ha designado otro candidato, el periódico belga Le Soir indica que Barroso es mal visto por el gobierno francés de Sarkozy, que prefiere un presidente más implicado en la construcción europea. Esto significa que Barroso choca con las reticencias de algunos derechistas. En cambio  ha recibido la adhesión de connotados socialistas como los Laboristas ingleses y también la de José Rodríguez Zapatero, quien le aseguró del apoyo de los socialistas españoles.
En el campo opuesto al portugués se encuentran los Verdes dirigidos por Daniel Cohn-Bendit (uno de los líderes de la revuelta de mayo de 1968) y la mayoría de los socialistas, opuestos al nuevo mandado del Barroso. “No nos oponemos sólo porque es liberal, –explica Cohn-Bendit– sino porque es incapaz de mantener una posición”.

La próxima cumbre de jefes de Estado y Gobierno prevista en Bruselas el 18 y 19 de junio, está encargada de iniciar el proceso que culminará con la designación de los nuevos comisarios europeos que compondrán la Comisión 2009-2014. Pero el tiempo parece demasiado corto para formar la Comisión y elegir su Presidente, ya que los grupos parlamentarios se instalarán a partir del 22 de junio. Es posible que se convoque una nueva cumbre a fines de junio, que decidiría sobre el Presidente y el Parlamento lo confirmaría a mediados de Julio.