Las pruebas mostradas por Isea contienen una conversación telefónica entre el almirante retirado Rafael Huizi Clavier, presidente del Frente Institucional Militar, y una segunda persona de quien sólo se menciona su nombre, “Edgar”.
Varela comentó que ese llamado Frente Institucional reagrupaba a todos los militares “serviles, ladrones del erario público durante la Cuarta República (1958-1998) que perdieron sus privilegios cuando llega la revolución bolivariana comandada por Chávez”.
Ellos se sumaron todos al golpe de estado del 11 de abril (2003) y lamentan no haber asesinado al presidente en ese momento, sentenció, y agregó que ahora no tienen el apoyo de las Fuerzas Armadas, y lo saben, por eso tratan de conspirar por otra vía que están montado en serio: el magnicidio.
Manifestó que siempre que se hacen denuncias graves ante el país, sectores opositores intentan ridiculizar y banalizar la discusión (en el parlamento), “tratando de asemejar la denuncia con la fabula de allá viene el lobo y nunca aparece”.
Incluso, indicó, se han atrevido a preguntar dónde está la prueba del magnicidio, “lo que quieren es el cadáver del presidente, eso es lo que están buscando, porque esa es la prueba del magnicidio ya consumado”, apostilló.
La diputada observó que hay muchos actos preparatorios que uno sabe, como esa grabación donde se dice “aquí hay que asumir el poder por otras vías”, de qué otra manera van a asumir el poder que no sea democrática, a través de un golpe de estado, insistió.
A ellos no le interesa que aquí haya un estallido social, advirtió, y por su puesto que habrá un estallido social si al presidente le llegara a pasar algo. El pueblo no se va a quedar de brazos cruzados, recalcó.
