La autoridad -con opinión unánime de asesores y economistas- ha demostrado gran celeridad para bajar la TPM a contar de principios del año, ya 5 meses. No fue la misma que se usó en el período septiembre de 2007 a diciembre de 2008 – 16 meses – para subirla. Es muy probable que los precios locales sigan decreciendo, pero no deja de preocupar que: hay materias primas que ya están subiendo, es muy posible que la hemorragia de trillones de dólares y de otras monedas emitidas produzca más aumento en los precios internacionales que nos afectarán y que con la actual bajísima TPM se desincentiva aún mas el ahorro, entre otros, en renta fija. Si los peligros de que vuelvan a crecer los precios internos están presentes ¿no sería mejor mantener o subir la TPM que hacer lo contrario? ¡Que mejor señal de fortaleza y confianza para nuestra economía!
Chile ha soportado estoicamente los embates de la crisis y la estafas globales. Sugerimos anticiparse y no solo seguir las tendencias y opiniones meramente reactivas. En economía y estrategia de negocios la mayoría y el consenso no siempre conducen a las decisiones correctas. No es buena opción seguir gastando ahorros solo en “dar empleo”, que después se pierden o se quitan. ¿No es mejor invertir en forma racional y proactiva en neo educación, tecnologías e industrias de futuro? No procastinemos una vez las posibilidades del crecimiento y el desarrollo.
Las elecciones pasan las empresas y ciudadanos quedan. El 2010 -aparte del reality y las celebraciones- otra oportunidad perdida. Toda post crisis es una oportunidad, el 2018 nos espera.
Atte.
Omar Villanueva Olmedo
Director
OLIBAR Consultores
