Fueron incautadas 36 armas largas, 13 cortas, dos lanzagranadas, 13 granadas de fragmentación, tres mil 525 cartuchos de diversos calibres, 180 cargadores y ocho vehículos.
El choque comenzó cuando el Ejercito se disponía a verificar una denuncia anónima que alertaba sobre la presencia de hombres armados en la zona hotelera de Acapulco. Durante el tiroteo, se usaron fusiles automáticos y granadas de fragmentación.
Los soldados dieron el alto a una camioneta en la que viajaban los sicarios, quienes respondieron con ráfagas de fusiles automáticos.
Seguidamente se inició una persecución por calles de la zona céntrica de Acapulco, uno de los principales destinos turísticos del país.
Los militares registraron varias casas en busca del escondite de los sicarios, que, según medios locales, pertenecían al cártel de los hermanos Beltrán Leyva.
Desde que llegó a ejercer la presidencia mexicana en diciembre de 2006, Felipe Calderón, han sido detenidos 573 servidores públicos de las instituciones de seguridad y justicia en los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) por su presunta colaboración con el narcotráfico, según ha indicado en anteriores ocasiones el fiscal mexicano Medina Mora.
