A juicio del filósofo mexicano Fernando Buen Abad, el foro sobre libertad y democracia auspiciado por partidos de derecha y el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice), que se realizó este jueves en la capita venezolana, Caracas, forma parte de la estrategia de quienes apoyan el sistema neoliberal para conspirar contra el proceso revolucionario que impulsa el gobierno venezolano.
En entrevista concedida a teleSUR, Buen Abad sostuvo que si llegara a pensarse que los intelectuales de derecha reunidos en el foro de Cedice están en Venezuela por razones específicas, se estaría haciendo un análisis incompleto.
En ese sentido sostuvo que es evidente que los asistentes a este evento tienen el objetivo de continuar las insinuaciones permanentes contra la democracia venezolana y el presidente de ese país suramericano, Hugo Chávez.
A continuación el texto completo de le entrevista:
Usted publicó un artículo que tituló “Vargas Llosa, Castañeda, Krautz y compañía, mediocridad de exquisitos” y hace además uso de una frase de otro intelectual: El capitalismo es capitalismo aunque alquile intelectuales para hermosearse ¿Cómo así que se alquilan intelectuales?
Esa es una de las tareas que está haciendo el capitalismo hoy en sus crisis, en su derrumbe está viendo cómo paliar y cómo disfrazar su desesperación y, entre otras cosas, lo que están haciendo es traerse a una cúpula de intelectuales de derecha para identificar alguna forma, casi milagrera, de justificarse, de disfrazarse y de ocultar el desastre que están viviendo. ¿Puede ser un reacomodamiento, una expresión de reacomodamiento de la derecha, sus fuerzas y sus estrategias en América Latina?
No cabe duda de que sí, están recurriendo a todo lo que pueden para ese reacomodamiento. Uno de ellos es el reacomodamiento mediático, que hemos ene veces señalado e insistido en esto, cómo el grupo Prisa de España, junto con Televisa de México, Globovisión (Venezuela), el grupo Clarín de Argentina, etcétera, están reacomodándose, comprando cuanto medio pueden, periódicos, televisoras y radiodifusoras en todo el continente, reacomodando un discurso que tiene más o menos tres frentes concretos. ¿Cuáles son esos tres frentes?
Criminalizar todo movimiento social, convertirlos en delincuentes, convertir toda expresión de rebeldía en un acto satánico.
Perseguir, a como de lugar, el liderazgo de los pueblos que buscan la democracia en el continente, satanizar a sus líderes, convencer a la opinión pública mundial de que se trata de dictadores, populistas, que se trata, en todo caso, de representantes del pensamiento que ellos creen fallecido.
Por último, una matriz que para mi gusto es una de las más terribles, que es sembrar el terror, la desconfianza, la desilusión, desesperanzarnos, entristecernos, cerrarnos las expectativas. En eso están trabajando mucho. Cuando se dice que son exponentes del pensamiento liberal o que son incluso defensores, lo han sido en otro tipo de foro en épocas recientes, del neoliberalismo y del pensamiento liberal ¿Qué es lo que se está diciendo?
Yo, concretamente, lo que estoy diciendo es que ellos tienen un Papa negro, un Papa sagrado, su Dios teórico, político, que ha sido la figura de Octavio Paz. Nosotros sabemos en México lo que ha significado Octavio Paz como una figura que habiendo sido un gran escritor se convirtió a un pensamiento altamente defraudante y realmente peligroso para el espíritu de América Latina y su cultura. Usted tiene en ese texto una cita de Octavio Paz que dice Alabanzas a la economía de mercado, alabanzas a la lógica de que las empresas se apoderen del mundo y hagan con él lo que quieran, como si eso fuese un gran regalo del destino. Octavio Paz fue en eso, realmente, el ariete, la punta de lanza de una actitud que, detrás de él vienen un montón de seguidores. Lo hizo justamente en la época en que Salinas de Gortari firmó con Estados Unidos y Canadá el Tratado de Libre Comercio y suscitó un foro en México donde se dedicaron a eso, a usar la palabra libertad, cosa que les encanta, a usar los términos como democracia, cosa que les encanta, para disfrazarlo de lo que ellos quieren. Por eso mismo la frase que cito al principio, con una paráfrasis del filósofo español-mexicano, Adolfo Sánchez Vásquez, es eso: El capitalismo es el capitalismo aunque contraten poetas o intelectuales para disfrazarlo. Octavio Paz es el Alma Máter de todo ésto que estamos viendo ahora, éstos intelectuales que son sus seguidores. Está Krautz que siempre fue su lugarteniente principal. Usted decía que un foro similar se realizó en México en su momento ¿Qué opinión le merece, qué análisis, qué interpretación le da usted al hecho de que hoy, por lo que está pasando América Latina, por el lugar que ocupa Venezuela, se realice en su capital un foro de éste tipo?
Yo creo que lo que están haciendo es darle seguimiento a lo que han empezado desde entonces. Si nos quedásemos en la idea de que ésto es puramente circunstancial y que ahora aparecen por razones específicas en Venezuela, estaríamos viendo un análisis incompleto. Claro que tienen en la mira al presidente Chávez, claro que discursan por todos lados éstas insinuaciones permanentes de descarrillar un proceso revolucionario, de descarrilar un proceso democrático, claro que insinúan todo el tiempo esa sombra perversa del genocidio, claro que lo piensan y claro que lo están pensando con toda la argumentación, digamos teórica, que ellos pretenden sostener. Ésto comenzó con Octavio Paz, pero ésto ha seguido. El año pasado hubo una reunión idéntica en Rosario, Argentina. Ahí se volvieron a reunir éstos mismos protagonistas, incluso trajeron a otros de menos calibre intelectual como Vicente Fox, pero ahí estaban y ahí se reunieron, ahí se aplauden y se premian entre ellos. No es una, digamos, anécdota del puro presente, de ésta mañana. Éstos están haciendo trabajo permanente de construcción y de lógica para alimentar a sus jefes, con bases seudopolíticas o seudoteóricas. Yo creo que hoy tienen en la mira, necesariamente, a éstos países que en América Latina están demostrando que quieren tomar en sus manos la dirección de sus destinos y eso, obviamente, a ellos no les conviene, no les es un buen negocio. Sólo el capitalismo alquila intelectuales, por qué pensar que sólo éste sistema hace uso de ésta estrategia?
Porque hasta donde yo alcanzo a ver, por los escenarios, por las formas, por las soluciones y por los proyectos, lo que ellos están haciendo implica un gasto, un presupuesto, un proyecto que no es barato, que tiene alcances muy complejos y alianzas muy complejas, con propuestas muy específicas réditos políticos concretos. Porque además, lo que están haciendo no es sino un negociado, y a esos negociados y alianzas con esas mafias, en general, no se prestan los intelectuales que tengan una conducta medianamente honesta o medianamente respetable, en la misma medida que estén vinculados con las bases sociales y los proyectos democráticos. Es fácil probar que la inversión que ellos están haciendo para ésto con sus modelos de think tanks, como le llaman elegantemente, o con sus modelos de proyectos de reposicionamiento de la libertad o las nuevas corrientes filosóficas como el creacionismo, que éstos son algunos de sus auspiciantes. Eso tiene por detrás una cantidad impresionante de fondos, de recursos, de inversiones que financian las grandes corporaciones internacionales. Ese no el caso de los intelectuales de izquierda, de los revolucionarios, de los que piensan primero solidariamente que mercantilmente.
Esa es una de las tareas que está haciendo el capitalismo hoy en sus crisis, en su derrumbe está viendo cómo paliar y cómo disfrazar su desesperación y, entre otras cosas, lo que están haciendo es traerse a una cúpula de intelectuales de derecha para identificar alguna forma, casi milagrera, de justificarse, de disfrazarse y de ocultar el desastre que están viviendo. ¿Puede ser un reacomodamiento, una expresión de reacomodamiento de la derecha, sus fuerzas y sus estrategias en América Latina?
No cabe duda de que sí, están recurriendo a todo lo que pueden para ese reacomodamiento. Uno de ellos es el reacomodamiento mediático, que hemos ene veces señalado e insistido en esto, cómo el grupo Prisa de España, junto con Televisa de México, Globovisión (Venezuela), el grupo Clarín de Argentina, etcétera, están reacomodándose, comprando cuanto medio pueden, periódicos, televisoras y radiodifusoras en todo el continente, reacomodando un discurso que tiene más o menos tres frentes concretos. ¿Cuáles son esos tres frentes?
Criminalizar todo movimiento social, convertirlos en delincuentes, convertir toda expresión de rebeldía en un acto satánico.
Perseguir, a como de lugar, el liderazgo de los pueblos que buscan la democracia en el continente, satanizar a sus líderes, convencer a la opinión pública mundial de que se trata de dictadores, populistas, que se trata, en todo caso, de representantes del pensamiento que ellos creen fallecido.
Por último, una matriz que para mi gusto es una de las más terribles, que es sembrar el terror, la desconfianza, la desilusión, desesperanzarnos, entristecernos, cerrarnos las expectativas. En eso están trabajando mucho. Cuando se dice que son exponentes del pensamiento liberal o que son incluso defensores, lo han sido en otro tipo de foro en épocas recientes, del neoliberalismo y del pensamiento liberal ¿Qué es lo que se está diciendo?
Yo, concretamente, lo que estoy diciendo es que ellos tienen un Papa negro, un Papa sagrado, su Dios teórico, político, que ha sido la figura de Octavio Paz. Nosotros sabemos en México lo que ha significado Octavio Paz como una figura que habiendo sido un gran escritor se convirtió a un pensamiento altamente defraudante y realmente peligroso para el espíritu de América Latina y su cultura. Usted tiene en ese texto una cita de Octavio Paz que dice Alabanzas a la economía de mercado, alabanzas a la lógica de que las empresas se apoderen del mundo y hagan con él lo que quieran, como si eso fuese un gran regalo del destino. Octavio Paz fue en eso, realmente, el ariete, la punta de lanza de una actitud que, detrás de él vienen un montón de seguidores. Lo hizo justamente en la época en que Salinas de Gortari firmó con Estados Unidos y Canadá el Tratado de Libre Comercio y suscitó un foro en México donde se dedicaron a eso, a usar la palabra libertad, cosa que les encanta, a usar los términos como democracia, cosa que les encanta, para disfrazarlo de lo que ellos quieren. Por eso mismo la frase que cito al principio, con una paráfrasis del filósofo español-mexicano, Adolfo Sánchez Vásquez, es eso: El capitalismo es el capitalismo aunque contraten poetas o intelectuales para disfrazarlo. Octavio Paz es el Alma Máter de todo ésto que estamos viendo ahora, éstos intelectuales que son sus seguidores. Está Krautz que siempre fue su lugarteniente principal. Usted decía que un foro similar se realizó en México en su momento ¿Qué opinión le merece, qué análisis, qué interpretación le da usted al hecho de que hoy, por lo que está pasando América Latina, por el lugar que ocupa Venezuela, se realice en su capital un foro de éste tipo?
Yo creo que lo que están haciendo es darle seguimiento a lo que han empezado desde entonces. Si nos quedásemos en la idea de que ésto es puramente circunstancial y que ahora aparecen por razones específicas en Venezuela, estaríamos viendo un análisis incompleto. Claro que tienen en la mira al presidente Chávez, claro que discursan por todos lados éstas insinuaciones permanentes de descarrillar un proceso revolucionario, de descarrilar un proceso democrático, claro que insinúan todo el tiempo esa sombra perversa del genocidio, claro que lo piensan y claro que lo están pensando con toda la argumentación, digamos teórica, que ellos pretenden sostener. Ésto comenzó con Octavio Paz, pero ésto ha seguido. El año pasado hubo una reunión idéntica en Rosario, Argentina. Ahí se volvieron a reunir éstos mismos protagonistas, incluso trajeron a otros de menos calibre intelectual como Vicente Fox, pero ahí estaban y ahí se reunieron, ahí se aplauden y se premian entre ellos. No es una, digamos, anécdota del puro presente, de ésta mañana. Éstos están haciendo trabajo permanente de construcción y de lógica para alimentar a sus jefes, con bases seudopolíticas o seudoteóricas. Yo creo que hoy tienen en la mira, necesariamente, a éstos países que en América Latina están demostrando que quieren tomar en sus manos la dirección de sus destinos y eso, obviamente, a ellos no les conviene, no les es un buen negocio. Sólo el capitalismo alquila intelectuales, por qué pensar que sólo éste sistema hace uso de ésta estrategia?
Porque hasta donde yo alcanzo a ver, por los escenarios, por las formas, por las soluciones y por los proyectos, lo que ellos están haciendo implica un gasto, un presupuesto, un proyecto que no es barato, que tiene alcances muy complejos y alianzas muy complejas, con propuestas muy específicas réditos políticos concretos. Porque además, lo que están haciendo no es sino un negociado, y a esos negociados y alianzas con esas mafias, en general, no se prestan los intelectuales que tengan una conducta medianamente honesta o medianamente respetable, en la misma medida que estén vinculados con las bases sociales y los proyectos democráticos. Es fácil probar que la inversión que ellos están haciendo para ésto con sus modelos de think tanks, como le llaman elegantemente, o con sus modelos de proyectos de reposicionamiento de la libertad o las nuevas corrientes filosóficas como el creacionismo, que éstos son algunos de sus auspiciantes. Eso tiene por detrás una cantidad impresionante de fondos, de recursos, de inversiones que financian las grandes corporaciones internacionales. Ese no el caso de los intelectuales de izquierda, de los revolucionarios, de los que piensan primero solidariamente que mercantilmente.
