Dio a conocer el proyecto con el nuevo Plan de Manejo de las palmeras una representante de la Conama (sic), lo que produjo ciertos reparos por parte de integrantes de la Corema y enseguida hicieron uso de la palabra 2 personeros de la empresa Azvi. Posteriormente expusieron 4 representantes de la sociedad civil oponiéndose al proyecto del estacionamiento por la pérdida de las especies vegetales. Acto seguido intervinieron distintos miembros de la Corema hasta la votación que determinó el rechazo del Plan de Manejo y por ende del proyecto.
Patricio Herman, de Defendamos la Ciudad, señaló “hemos quedado muy satisfechos con el comportamiento de las autoridades ambientales que rechazaron este invasivo y depredador proyecto y a la vez destacamos las clarificadoras exposiciones de varios integrantes de la Corema, en especial la verdadera clase magistral de Manuel Urrutia (PS), consejero regional, quien entregó infinidad de argumentos de peso para que el proyecto fuera rechazado. En todo caso, nos llamó la atención el curioso proceder de Jorge Lagos, Director (S) de la Conama R.M., quien infructuosamente trató de darle facilidades a la empresa Azvi para que modificara nuevamente su pésimo Plan de Manejo, pretendiendo postergar la votación hasta que la empresa corrigiera las observaciones formuladas por los integrantes de la Corema, situación que fue duramente objetada en la sesión y por ello no prosperó. Ante este comportamiento del Director (S) de la Conama, quien, por ausencia temporal del intendente Garafulic, dirigía la sesión, tenemos que decir que no nos gustó su abierta parcialidad a favor del proponente y por ello esperaríamos que el gobierno adopte las medidas punitivas de rigor para salvaguardar la institucionalidad ambiental”.
Jorge Salas, de la Agrupación Salvemos la Palmeras, manifestó “efectivamente como no prosperó la postergación de la votación propuesta por Lagos y sin que mediaran interrupciones de la ciudadanía, me llamó la atención que Lagos invocara algunos contenidos del reglamento de las sesiones para expulsar de la sala a todos aquellos que no fueran miembros de la Corema, de tal forma que la votación fuera secreta, lo que fue impugnado por don Patricio Herman, ya que estas actuaciones tienen que ser públicas y para evitar un conflicto mayor el anterior se retiró voluntariamente de la sala. A final y gracias a que primó la cordura y el sentido común en los votantes, se ha preservado la plaza Juan XXIII, hito urbano embellecido con sus centenarias palmeras. En síntesis, no solamente yo, sino los 3.000 vecinos del sector Antonio Varas con Providencia y todos aquellos que respetan la naturaleza, estamos muy contentos con este resultado, esperando que no tengamos que ir nuevamente a la Corema a defender nuestra calidad de vida y entorno”.
