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Agosto 18, 2026

Adopción de Flores: Piñera patea el tablero

Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro.  Clemenceau* Al patrón,  a Sebastián Piñera, le aburrió  este tablero de ajedrez que le ha hecho perder a la derecha casi 20 años  de elecciones consecutivas. Sabe que incluyendo en su equipo de la nueva Coalición por el Cambio a un Fernando Flores que con su curriculum (ex ministro de Allende, ex prisionero de la isla Dawson, exiliado…) le ayudará a borrar la sangre, las osamentas que tanto han penado a la derecha política.

 De este modo  el imaginario colectivo nacional se  imaginará un país sin la separación de “buenos y malos,  o de  Ángeles y demonios”, como dijo el mismo Flores este miércoles. Sin embargo, este personaje representa no sólo esos elementos sagrados de su pasado que lo hacen creíble, limpio de sangre, de ex víctima; sino que en la actualidad,  junto con Jorge Schaulsohn asociados, son niños símbolos de eso que tanta alergia produce la Concertación: la traición de ideas, ese estigma que a la larga sale caro.
 
1.- ¿Será la jugada magistral que le permitiría Piñera borrar elementos del pasado traumático del país y que lo hará tomarse la moneda con fines pacíficos? o bien,  
 
2.- ¿Será (ya que está de moda la transmisión de enfermedades) una adopción de niños contaminados que contagiará su campo y que tal vez después serán abandonados por sus padres (Larraínes, Cardemiles, Colomas, Novoas o Moreiras)?
 
Yo tiendo a pensar en la segunda. Porque la derecha, salvo traiciones menores, no a dejado de ser derecha. No ha traicionado sus ideales. En cambio la izquierda de la Concertación sufre de este camaloneo.
 
¿Valdrá la pena esta adopción de niños contaminados, si la izquierda y la Concertación se está virtualmente separando y que la  rivalidad de sus adversarios se están sacando los ojos?
A río revuelto, ¿ganancia de quién?
 
La derecha arriesga, no le queda otra. En todo caso el escenario se puso menos aburrido. Con la irrupción de Enríquez- Ominami, con la naftalina de Arrate y ahora con  esta adopción la cosa se puso aún mejor.
 
 
 
 
 
 
 
* Georges Clemenceau (1841-1929) médico y periodista francés fue presidente del Consejo dos veces (1906-09/1917-1920) bajo la presidencia de Fallières y de Poincaré respectivamente. Militó primero socialista, defendió a Dreyfus y fue un fervor anticolonialista. Después fue un nacionalista republicano  que criticó el pacifismo socialista durante la primera Guerra Mundial.