Obama también informó que “el gobierno estadounidense gobierno va a dar préstamos adicionales y cada centavo de los contribuyentes será devuelto antes de que Fiat sea el mayor accionista de Chrysler”.
No obstante, Obama reconoció que la automotriz falló “al construir carros poco populares y poco eficientes, lo cual los hizo menos competitivos”, al tiempo que agregó que “no podemos mantener a esta empresa sólo con dinero de los contribuyentes porque como presidente de la nación debo asegurarme de que ellos inviertan en empresas competitivas”.
Reiteró que Canadá también va a colaborar con esta alianza que le dará a la empresa la oportunidad de sobrevivir, ya que Fiat ha asegurado que puede construir autos eficientes y nuevos, haciendo sacrificios para que los trabajadores tengan una mejor situación.
Asimismo, informó que el sindicato ha acordado recortar salarios para mantener los empleos. “No estoy del lado con los que no quieren hacer sacrificios, sino que apoyo los planes para usar las leyes de bancarrota para que la empresa vuelva a funcionar y tener éxito”.
También aseguró que declararse en quiebra “no es una señal de debilidad, sino un impulso para la revitalización de Chrysler”.
Obama afirmó que el acuerdo se dará de forma rápida y eficiente, por lo que no se verá afectada la capacidad de los consumidores para comprar carros o repuestos.
