Sin embargo, aún no se sabe que destino tendrán aquellas empresas emblemáticas y, donde es accionista mayoritario, como Lan, donde posee un 26, 3 por ciento de la propiedad y Blanco y Negro S.A.
Piñera comentó que pese a que apoya la ley de fideicomiso ciego no iba a sentarse a esperar que se terminara de discutir sobre una ley que lleva más de diez años entrampada en el Congreso. Por lo mismo, el presidenciable indicó que espera que este traspaso no lo dejará exento de sus obligaciones tributarias legales.
“Me aburrí de esperar y he resuelto en forma libre y voluntaria, sin que ninguna ley lo exija, traspasar la inversión de todas las sociedades anónimas chilenas que están autorizadas por ley, a administrar mis inversiones. Éstas serán supervisadas por la Superintendencia de Bancos”.
Las inversiones se administrarán de acuerdo a los criterios de las cuatro empresas mencionadas y las informaciones sobre todas las operaciones no serán entregadas al candidato.
Adicionalmente, se ha encargado a una oficina de abogados y a estas mismas entidades una propuesta de opciones para vender Lan a través de un estatuto permanente que garantice la continuidad del compromiso que tendría con esta empresa y anunció que resolverá la situación de Lan como máximo el 11 de marzo del 2010. También se espera saber lo antes posible, el destino de Chilevisión.
En el gobierno calificaron la iniciativa como “fideicomiso tuerto”, declaración que fue encarada por el generalísimo de la campaña de Piñera, Rodrigo Hinzpeter, quien dijo que las críticas corresponden a pequeñeces de la Concertación y que están teñidas de aprovechamiento político.
“Aquí las cosas se han hecho con una línea de coherencia. En Chilevisión y en Colo Colo no advertimos bajo ningún punto que pueda haber algún conflicto de interés entre ser accionista de esas empresas y ser candidato presidencial de la república”, señaló Hinzpeter.
Se estima que con estas transacciones, el candidato presidencial, dejará de percibir alrededor de 800 millones de dólares.
