Si bien cada gremio aduce molestias y demandas particulares, el objetivo general de la movilización es protestar por los despidos masivos, los abusos laborales del empresariado, exigir reformas y establecer un nuevo tipo de sistema de pensiones solidarias. El “libro de reclamos” está abierto y en él tienen cabida todo el descontento acumulado.
“Tienen la oportunidad de adherir a la marcha, venir a manifestarse por todo lo mal que lo está pasando, porque los tienen amenazados en sus trabajos, porque los han echado de sus pegas, porque les han perdido sus fondos de pensiones y porque han especulado con sus remedios. Hay muchas posibilidades y muchas razones por las cuales estar en la Alameda el día 16 de abril”, invitó el presidente de la CUT, Arturo Martínez.
Las demandas a nivel nacional irán dirigidas al gobierno y a los empresarios en una clara señal que los trabajadores no están dispuestos a pagar las consecuencias de la crisis económica, según han reiterado desde diversos sectores laborales.
“Queremos que la crisis la paguen quienes la provocaron: los especuladores neoliberales, y no los trabajadores”, afirmó el dirigente de los más de 20 mil funcionarios de las municipalidades de todo el país que se unirán al paro, Carlos Lagos, quien agregó a la lista de solicitudes de su sector “una negociación justa y con derecho a huelga para los trabajadores municipales”.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios Municipales, Arturo Villagrán, añadió que los trabajadores “hemos adherido al paro porque tenemos proyectos de leyes pendientes con el gobierno, por ejemplo, el de una indemnización que se le paga a todos los funcionarios que cumplan la edad que establece la ley para jubilarse”.
La Confederación Nacional de Trabajadores del Comercio también marchará este jueves. Su presidente, José Luis Ortega, aclaró que dentro de las molestias de este sector se encuentran las argucias empresariales que se han realizado para evitar el pago de la semana corrida que comenzó a regir recientemente.
“Hemos visto algunas jugadas que han hecho muchos empresarios, no sólo del comercio, también de las Isapres y de las AFP, en que les han quitado los libros de marcación para no tener dependencia al artículo 22 y que les han rebajado las jornadas de trabajo para cumplir cuatro días y con eso evadir el tema del séptimo día”, denunció.
Periodistas
“Aunque para los periodistas de Chile es difícil paralizar sus labores en la práctica, consideramos necesario manifestar nuestro respaldo a esta movilización”, declararon desde el Consejo Nacional del gremio.
Los profesionales de las comunicaciones señalaron que comparten con la CUT la “molestia con quienes han utilizado como excusa la crisis para despedir en forma arbitraria, han bajado las remuneraciones, las comisiones y han burlado la ley de la semana corrida”.
Asimismo, manifestaron su malestar con los despidos masivos y arbitrarios de periodistas, que se han producido especialmente en medios de comunicación, y “que se justifican como efecto de la crisis y la consecuente baja de la actividad económica y la caída en la publicidad”.
“En varias oportunidades, desde fines del 2008, hemos reiterado nuestro malestar por esta situación. Hemos hecho nuestros los llamados del gobierno a evitar los despidos y a buscar alternativas para sortear los problemas que provoque la crisis”, afirmaron en un comunicado de prensa y agregaron que confían en que el paro “sea una muestra de solidaridad y las acciones consiguientes de las organizaciones laborales, fortalezcan la unidad de trabajadores y profesionales”.
Llamado a los jóvenes
Dirigentes juveniles de partidos políticos y sindicatos hicieron un especial llamado a sus pares a sumarse a la movilización. Jorge Murúa, representante del departamento juvenil de la Central, explicó que este sector de la población es el más golpeado por el sistema político, económico y social, a lo que se suma el importante número de jóvenes cesantes.
“Nosotros rechazamos este subempleo que se ha generado, que más que nada es precarizar el empleo juvenil. Hay una empresa, Central Restaurantes, donde el setenta por ciento de los trabajadores son practicantes, la obligación del empleador es, a lo más, darles almuerzos. Ese es el tipo de empleo que tenemos ahora. Ese es el tipo de empleo que quiere este gobierno. Nosotros decimos no”, afirmó Murúa.
Por su parte, el encargado sindical de la Juventud Socialista, Rony Núñez, indicó que a este cuadro debe agregarse la falta de igualdad en la relación trabajador-empresa, donde los empleados tienen pocas garantías para reclamar sus derechos.
“Si usted modificase el concepto de empresa, pudiese ser la antesala necesaria para que en el fututo existiese un gran sindicato de Lan Chile, un gran sindicato de Cencosud, un gran sindicato de Agrosuper, de Farmacias, etc. Eso desgraciadamente por un tema altamente ideologizado aún, la empresa le tiene terror a los mega sindicatos. Ellos pueden agruparse y concentrar el poder en grandes transnacionales, consorcios, holdings, pero no así los trabajadores”
Los dirigentes juveniles reiteraron su llamado a protestar en contra de la calidad de la educación y la recién aprobada LEGE y de las millonarias pérdidas anotadas en los últimos meses por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), las que tardarán al menos unos cuatro años en ser recuperadas, según los cálculos más optimistas.
Visita a La Moneda
Pese a la masiva convocatoria que tendrá el paro, los trabajadores todavía no cuentan con la autorización de la Intendencia y el ministerio del Interior para marchar por el centro de Santiago.
Por esto, Arturo Martínez se reunió el martes en la mañana, por segundo día consecutivo, con el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, con el intendente metropolitano, Igor Garafulic, y el jefe de seguridad de la Intendencia. Y al medio día debió acudir a La Moneda a reunirse nuevamente con Rosende.
Los sucesivos encuentros se deben a la coordinación entre los dirigentes sindicales con las autoridades por el paso de las cuatro marchas a las que están convocando, aunque el propio Martínez reconoció que existe comprensión y voluntad de alcanzar un acuerdo por parte del gobierno.
“No hay corta pisos, aunque tenemos dificultades con las calles por las que tenemos que pasar, hay buena voluntad, pero también hay exigencias de parte de ellos que tenemos que evaluar si las aceptamos o no”, dijo el presidente de la multigremial
El principal escollo que han encontrado los dirigentes de la CUT es utilizar la Alameda durante la mañana del jueves con las marchas que deben avanzar desde Plaza Italia y la Estación Central porque las autoridades aducen que se podrían generar algunos conflictos respecto al tránsito vehicular.
Y aunque en un comienzo había intención de la Intendencia de otorgar el paso por esta importante arteria a los trabajadores que se sumen a las marchas, en el ministerio del Interior revocaron esa idea y presentaron otras propuestas que son evaluadas por los dirigentes de la central.
