La sesión congelada desde este jueves , por el ausentismo de la oposición, se reinstaló luego de que la Central Obrera Boliviana (COB) y Consejo Nacional por el Cambio convocaran a sus bases a marchar sobre La Paz “para cerrar el Congreso” en caso de que la ley, no fuera aprobada con carácter de emergencia.
“Hemos incorporado los avances cualitativos más significativos que se contemplaban ya en la Constitución, entre otros, la posibilidad de que las minorías indígenas accedan a la representación legislativa, a razón de un escaño por cada uno de los 9 de los departamentos bolivianos, excepto el sureño Potosí, de mayoría quechua, tercera etnia del país, y que a diferencia de los ocho restantes no contiene en su jurisdicción minoría étnica alguna”, precisó el ministro de Autonomías, Carlos Romero, cabeza de la concertación por parte del gobierno de Morales.
La ley también alberga “la posibilidad de incorporar a la ciudadanía, a los compatriotas residentes en el exterior”, alrededor de 300 mil, en 13 países de América, Asia y Europa, a la toma de decisiones políticas.
También contiene un precepto para la elaboración de un nuevo padrón electoral biométrico, que elimina cualquier mecanismo discriminatorio y ventila hasta el más mínimo indicio de infiabilidad.
“Vamos a tener un reempadronamiento no sólo moderno sino absolutamente incluyente de todos los ciudadanos del campo y la ciudad, de todas regiones, hombres y mujeres, porque la mejor manera de construir un país, la mejor manera de construir una comunidad de destino histórico y de construir convivencia armónica entre bolivianas y bolivianos es precisamente facilitando la mayor participación ciudadana·”, afirmó Romero.
Romero explicó que la mesa de consenso político salvó las profundas diferencias existentes entre el proyecto planteado por Diputados, de mayoría pro gubernamental, y de Senadores, controlada por la oposición, que encendió la querella en el Congreso.
Los acuerdos llegaron apenas después que García Linera acusó a la oposición de “dilatar innecesariamente” ex profeso la sesión que se encaminaba a su sexto día de vigencia con el argumento de que los estatutos autonómicos votados en los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando en 2008, a contracorriente de la legislación nacional electoral, sean incorporados in extenso en la ley que canaliza el Congreso la noche del lunes al martes.
“Yo, como presidente del Congreso nacional, no voy a aceptar, nunca que una instancia que ha desconocido un Congreso nacional, que ha suplantado al Congreso nacional, ahora sea el mismo Congreso nacional que lo reconozca y le dé vicio de legalidad Eso no va a pasar”, afirmó García Linera.
“Estamos dispuestos a reconocer la legitimidad de sus estatutos en términos de formar parte de un debate regional. Pero no puede, de contrabando, acceder al ámbito de reconocimiento legal del Congreso, porque fueron elaborados en contra del Congreso, sustituyendo al Congreso”, insistió.
La oposición boliviana también condicionó la consensuación de la ley a la renuncia del presidente de la Corte Nacional Electoral (CNE), José Luis Exeni, después que éste garantizara la construcción de un registro electoral biometral, vía rasgos dactilares y fisonómicos y que el presidente Morales garantizara financiar la empresa con 35 millones de dólares.
