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Agosto 18, 2026

Ciento cincuenta muertos y mil 500 heridos por terremoto en Italia

El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, informó en la noche del lunes que “son más de 150” los muertos y “más de mil 500 los heridos” en el terremoto registrado la madrugada pasada en la región italiana de Los Abruzos. “La situación organizativa es satisfactoria, estamos haciendo todo lo posible para recuperar a las personas bajo los escombros y estamos siguiendo algunos casos particulares con el corazón en la garganta”, continuó Berlusconi.

“Todo lo que se puede hacer humanamente lo estamos haciendo”, subrayó.

El sismo, con una magnitud de momento 6,2 grados y con epicentro a 8,8 kilómetros de profundidad, se ha convertido en uno de los peores que ha sacudido al país europeo en los últimos 10 años, por lo que el número de fallecidos podría aumentar, mientras que en su duración, destruyó casas, edificios y monumentos de la región de Abruzos, al este de Roma.

Numerosas personas se refugiaron en sus propios automóviles a la espera de un abrigo mejor.

Los movimientos de tierra continuaron sintiéndose incluso durante la rueda de prensa del Jefe de Gobierno, un leve sismo que muchos de los periodistas presentes confirmaron.

Entre los fallecidos se cuentan al menos cuatro niños, mientras numerosas personas se encuentran aún atrapadas bajo los escombros y no se conoce aún la cifra exacta de desaparecidos, indicaron fuentes oficiales.

“Viví 20 segundos en el infierno”, contó a la agencia de noticias AFP María Francesco, quien asistió al derrumbe de su casa. “Me sentía como en una película, no me parecía real”, agregó, aún atónita por lo ocurrido.

“Mientras sea de día todo es posible, temo que llegue la noche”, explicó un socorrista que trabajaba en L’Aquila con perros expertos en la búsqueda de sobrevivientes.

Por su parte, el jefe de la Protección Civil italiana, Guido Bertolaso, presente junto a Berlusconi en L’Aquila, aseguró que, por el momento, ese es el número de víctimas del terremoto de 6,2 grados de magnitud en la escala de Richter con epicentro a pocos kilómetros de esa localidad que se registró a las 1.32 GMT de este lunes.

Los equipos de rescate, provenientes de toda Italia, continuaban a mediodía excavando entre los escombros y pedían “silencio” para detectar voces entre los escombros.

Mientras el ministerio del Interior envió mil 700 policías y bomberos de refuerzo a la zona siniestradas, las carreteras de acceso a L’Aquila fueron clausuradas por lo que miles de personas caminaban cubiertas por el polvo blanco, con mantas bajo el brazo y botellas de agua.

“Es una tragedia sin precedentes”, afirmó Berlusconi, que anuló un viaje oficial a Rusia y decretó el estado de emergencia. Entretanto, el papa Benedicto XVI manifestó su dolor por las víctimas y “en particular por los niños”.

Condolencias y testimonios

Desde Turquía, el presidente estadounidense, Barack Obama, presentó su pésame, al igual que su homólogo francés Nicolas Sarkozy, el ruso Dimitri Medvedev y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Rusia, Alemania, Francia, Grecia, Israel y la Unión Europea (UE) ofrecieron ayuda, explicó Agostino Mozzo, portavoz de la Protección Civil.

Como consecuencia del devastador sismo, un sobreviviente del mismo Saul Chichiarelli declaró a la agencia de noticias Efe su experiencia: “me despertó el ruido y vi que se caía el techo a trozos, no sólo el yeso, sino parte del hormigón. Por fortuna ninguno me alcanzó. Después con algunos de mis vecinos salimos por las escaleras, que aunque temblaban, eran practicables. Todavía no sé si mi casa de Ovindoli sigue en pie”.

Aunque en la región se registraron durante el fin de semana pequeños temblores que precedieron al gran seísmo de esta madrugada, el jefe del servicio italiano de Protección Civil, Guido Bertolaso, afirmó que era “imposible prever” el terremoto y por tanto, no cabía pensar en un plan de evacuación en esa zona.

“No sé cuántas personas han quedado bajo los escombros. Yo me encontraba con mi mujer en la cama en la segunda planta. En la primera estaba mi madre con mis hijos. Todos los techos han caído. No sé ni cómo hemos conseguido salir con vida”, declaró un superviviente al diario “Corriere della Sera”.