Tan pronto como se detectó que el asteroide estaba en curso de colisión con la Tierra, astrónomos de 26 observatorios del planeta se apresuraron a preparar sus instrumentos para que registraran la mayor información posible antes que el cuerpo se vaporizara por completo en la explosión.
Los científicos no sólo lograron predecir con precisión dónde y en qué momento ocurriría la explosión, sino también recuperaron casi 280 trozos del meteorito para análisis químico. “Fue una oportunidad extraordinaria, llevar al laboratorio por primera vez trozos de un asteroide que habíamos visto en el espacio”, comentó Peter Jenniskens, del Instituto Seti de la NASA, en California.
“Este asteroide estaba formado por un material particularmente frágil, por lo cual estalló a gran altura, antes de que su velocidad se redujera significativamente; de ahí que los escasos trozos sobrevivientes se esparcieran por una zona muy amplia. Los meteoritos recobrados no se parecen a nada que hayamos tenido en nuestra colección”, añadió el doctor Jenniskens.
Este asteroide estaba formado por un material particularmente frágil, por lo cual estalló a gran altura, antes de que su velocidad se redujera significativamente; de ahí que los escasos trozos sobrevivientes se esparcieran por una zona muy amplia. Los meteoritos recobrados no se parecen a nada que hayamos tenido en nuestra colección, añadió el doctor Jenniskens.Los fragmentos revelaron que el cuerpo estaba hecho de un material que se formó en el nacimiento del sistema solar, hace más de 4 mil 500 millones de años, pero es probable que el asteroide en sí haya sido creado en una colisión cósmica en la zona de asteroides, hace unos 2 millones de años, señaló el profesor Alan Fitzsimmons, de la Universidad de la Reina en Belfast, Irlanda del Norte, uno de los autores del estudio publicado en la revista Nature.
“Es la primera vez que se pronostica el impacto de un asteroide en la Tierra, y la primera que un asteroide de cualquier tamaño ha sido estudiado antes del impacto”, indicó Fitsimmons.
Es la primera vez que se pronostica el impacto de un asteroide en la Tierra, y la primera que un asteroide de cualquier tamaño ha sido estudiado antes del impacto, indicó Fitsimmons.El profesor Richar Crowther, del Consejo de Instalaciones de Ciencia y Tecnología del gobierno británico, observó que no todos los impactos de asteroides han sido tan inocuos como éste, y que el conocimiento obtenido con el 2008TC3 contribuirá a mitigar el impacto potencial de colisiones mucho mayores que pudieran ocurrir en el futuro.
Traducción: Jorge Anaya
