“No podemos quedarnos prisioneros de paradigmas que se derribaron”, señaló Lula, quien subrayó además que los gobernantes progresistas deben liderar este proceso transformador.
Agregó el presidente de Brasil, que esta “es una oportunidad que no debemos desperdiciar”, y llamó la atención sobre el hecho de que la Cuarta Cumbre de Líderes Progresistas se reúne por primera vez en América Latina, y lo hace además “en un momento que no tiene precedentes”.
El Presidente Lula conminó al primer ministro británico, Gordon Brown, anfitrión del próximo evento, a fijar en agenda la discusión inmediata de la reforma de los mercados futuros.
“No podemos dejar de discutir la situación de los mercados de futuros; si no lo hacemos, vamos a volver a la crisis del petróleo y de las materias primas agrícolas en las bolsas de todo el mundo”, advirtió.
Instó a mantener una actitud coherente y ofrecer propuestas ante la situación de crisis actual.
El jefe del Ejecutivo brasileño llamó la atención sobre la Cumbre, la cual se celebra tan sólo cinco días antes de la reunión del G-20, donde las potencias del mundo y las naciones emergentes plantearán soluciones a la crisis.
En este sentido, el mandatario sostuvo que la comunidad internacional espera resultados positivos y respuestas alentadoras de la reunión del G-20 para detener el daño de la economía y el desempleo.
“No podemos correr el riesgo de aplazar soluciones profundas y estructurales; en caso contrario, la crisis echará a perder los adelantos que los países en desarrollo alcanzaron con tanto esfuerzo y sacrificio en la lucha contra la pobreza y la exclusión”, señaló Lula.
El gobernante brasileño se felicitó por el hecho de que en América Latina triunfen las tesis de la izquierda y casi toda la región esté gobernada por líderes que representan a “segmentos históricamente marginados”.
