Camilo Escalona nos tiene acostumbrado a sus intervenciones públicas de mal gusto, sin embargo, con su última figura, aquella piñata del poder esparciendo sus pegajosos estallidos de golosinas en el suelo y a sus sobrinitos a codazos echándoselas a la boca y bolsillos, encierra en si misma, el concepto que él tiene de la política, su vocación autoritaria, su cavernaria compulsión por el poder.
Es así, como en esta ocasión, se agradece sus improperios, puesto que nos ilustra claramente su manera de actuar en los episodios límites, aunque ello conlleve, la obscena imagen proyectada de la situación en que se encuentra lo que va quedando del Partido Socialista, y la de sus groseras amenazas hechas por los altavoces de la TV a todos aquellos que tienen aspiraciones de ser candidatos al parlamento de su partido y no obedezcan sus buenos consejos.
Marco Enríquez-Ominami-Gumucio, tiene al menos el mérito de haber tomado distancia traspasando los límites, aunque haya sido tardíamente.
Él ha quedado afuera sin pan ni pedazo, al parecer le tiró por la cabeza la candidatura a diputado y una eventual candidatura senatorial que le habrían ofrecido.
Ha pasado a ser el tercer socialista que corre por fuera de la Concertación para la próxima elección presidencial.
Y como es virtud de la prudencia el no escupir al cielo ni tirar la primera piedra, no voy a desestimar las posibilidades de éxito político del hijo biológico de Miguel Enríquez. Naturalmente que él tiene vuelo propio, y es altamente probable que haya heredado a través de su genoma, la prodigiosa inteligencia, valentía y generosidad de su padre.
Pero ello no es suficiente, como tampoco lo es, el contagioso glamour de su atractiva esposa, ni la influencia de su padrastro, el senador de la República, don Carlos Ominami.
Sólo reconozco mérito para ser candidato de los marginados, de los ofendidos, de los débiles: a quien predique con el ejemplo.
Aquel que desprecia los malsanos placeres y ventajas que implica el poder, tiene mi respeto.
Y aquellos que entregaron su vida por su pueblo, que es el bien más preciado que podemos concebir, tienen eternamente garantizado el respeto de su pueblo.
De manera que no veo otra forma de hacer política decente, que no sea la de renunciar al poder. ¿Para qué queremos el poder, si es precisamente el poder el que oprime a los hombres?
Es el anti-poder lo que necesitamos desarrollar.
Lo único que desea el pueblo es que se garantice la libertad, los oprimidos necesitan de libertad, no de promesas ni de paraísos.
El paraíso capitalista del consumo, ya demostró ser una quimera, un engaño a gran escala que por fin comenzó a derrumbarse. En el caso nuestro, el pueblo ha perdido totalmente su libertad, está condenado en los hechos, a ser un esclavo del poder.
Si pone en duda lo que estoy afirmando, lo invito a reflexionar sobre su propia condición. La pega diaria está marcada por el control de que es objeto, en prácticamente todos los puestos de trabajo usted se limita a obedecer órdenes durante toda la jornada de trabajo, ordenes que muchas veces no comparte y a veces detesta.
Usted esta siendo controlado por el temor al despido, puesto que está consciente que las leyes que regulan su contrato de trabajo, están de parte del empleador. A usted no se le pasa por la mente ingresar a un sindicato puesto que sabe que está tácitamente amenazado.
Usted no hace más que agachar la cabeza la mayor parte del tiempo que permanece en su pega. Usted se resigna a trabajar por un sueldo miserable que más encima agradece. Usted no está bien.
Los candidatos que necesita para intentar una de tantas formas de liberación, son aquellos que desprecian el poder y aman a su pueblo.
Es así como la Izquierda, que debiera representar esa fuerza liberadora, debiera también buscar la unidad. El Juntos Podemos es el eje sobre el cual debiera tejerse esa fuerza.
Aquella fuerza que haga ejercicio de la anti- política, que sea capaz de hacer retroceder a las todopoderosas instituciones burguesas, que sea capaz de conducir al pueblo por un camino de reconquista de sus derechos perdidos no como a un rebaño, sino como a un conjunto de hombres mayores de edad, que vayan decidiendo su acción de acuerdo a lo que tienen al frente, ganando espacios, haciendo notar que el país es de todos, y que a todos nos corresponde recibir los frutos del trabajo en forma equitativa.
Mientras tanto, no se atisba al candidato que esté junto a los trabajadores que anuncian movilizaciones liberadoras para el mes de abril. Ciertamente que existe un vacío.
Sólo tímidas y escasas declaraciones de candidatos zombies.
Atte. René Dintrans A.
Marco Enríquez-Ominami-Gumucio, tiene al menos el mérito de haber tomado distancia traspasando los límites, aunque haya sido tardíamente.
Él ha quedado afuera sin pan ni pedazo, al parecer le tiró por la cabeza la candidatura a diputado y una eventual candidatura senatorial que le habrían ofrecido.
Ha pasado a ser el tercer socialista que corre por fuera de la Concertación para la próxima elección presidencial.
Y como es virtud de la prudencia el no escupir al cielo ni tirar la primera piedra, no voy a desestimar las posibilidades de éxito político del hijo biológico de Miguel Enríquez. Naturalmente que él tiene vuelo propio, y es altamente probable que haya heredado a través de su genoma, la prodigiosa inteligencia, valentía y generosidad de su padre.
Pero ello no es suficiente, como tampoco lo es, el contagioso glamour de su atractiva esposa, ni la influencia de su padrastro, el senador de la República, don Carlos Ominami.
Sólo reconozco mérito para ser candidato de los marginados, de los ofendidos, de los débiles: a quien predique con el ejemplo.
Aquel que desprecia los malsanos placeres y ventajas que implica el poder, tiene mi respeto.
Y aquellos que entregaron su vida por su pueblo, que es el bien más preciado que podemos concebir, tienen eternamente garantizado el respeto de su pueblo.
De manera que no veo otra forma de hacer política decente, que no sea la de renunciar al poder. ¿Para qué queremos el poder, si es precisamente el poder el que oprime a los hombres?
Es el anti-poder lo que necesitamos desarrollar.
Lo único que desea el pueblo es que se garantice la libertad, los oprimidos necesitan de libertad, no de promesas ni de paraísos.
El paraíso capitalista del consumo, ya demostró ser una quimera, un engaño a gran escala que por fin comenzó a derrumbarse. En el caso nuestro, el pueblo ha perdido totalmente su libertad, está condenado en los hechos, a ser un esclavo del poder.
Si pone en duda lo que estoy afirmando, lo invito a reflexionar sobre su propia condición. La pega diaria está marcada por el control de que es objeto, en prácticamente todos los puestos de trabajo usted se limita a obedecer órdenes durante toda la jornada de trabajo, ordenes que muchas veces no comparte y a veces detesta.
Usted esta siendo controlado por el temor al despido, puesto que está consciente que las leyes que regulan su contrato de trabajo, están de parte del empleador. A usted no se le pasa por la mente ingresar a un sindicato puesto que sabe que está tácitamente amenazado.
Usted no hace más que agachar la cabeza la mayor parte del tiempo que permanece en su pega. Usted se resigna a trabajar por un sueldo miserable que más encima agradece. Usted no está bien.
Los candidatos que necesita para intentar una de tantas formas de liberación, son aquellos que desprecian el poder y aman a su pueblo.
Es así como la Izquierda, que debiera representar esa fuerza liberadora, debiera también buscar la unidad. El Juntos Podemos es el eje sobre el cual debiera tejerse esa fuerza.
Aquella fuerza que haga ejercicio de la anti- política, que sea capaz de hacer retroceder a las todopoderosas instituciones burguesas, que sea capaz de conducir al pueblo por un camino de reconquista de sus derechos perdidos no como a un rebaño, sino como a un conjunto de hombres mayores de edad, que vayan decidiendo su acción de acuerdo a lo que tienen al frente, ganando espacios, haciendo notar que el país es de todos, y que a todos nos corresponde recibir los frutos del trabajo en forma equitativa.
Mientras tanto, no se atisba al candidato que esté junto a los trabajadores que anuncian movilizaciones liberadoras para el mes de abril. Ciertamente que existe un vacío.
Sólo tímidas y escasas declaraciones de candidatos zombies.
Atte. René Dintrans A.
