El aborto no es un tema electoral, reiteró. Es un tema de salud pública y de respeto por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y también de los hombres que aportan nada menos que el 50% en estas historias. Piñera y Frei lo quieren convertir en un tema de marketing político y esa es una segunda y profunda diferencia con las candidaturas de la izquierda unitaria.
”El debate no puede ignorar el marco socio económico. La recurrencia o no a un aborto sin riesgo vital está, claramente, determinado en el mundo, y especialmente en Chile, por las brechas entre los que pueden y tienen el dinero para ello y los que no. Una niña del barrio alto, si quiere, se hace “remedio” porque tiene los recursos y la posibilidad, pero ¿qué pasa con la mayoría de las mujeres que no tiene esos medios? ¿Con aquellas solas o en pareja que dependen de la salud pública y no de los privilegios de la salud privada, óptima para ocultar esos “trabajitos”?”
