Santiago.- Hasta el frontis del Ministerio de Hacienda llegaron más de sesenta trabajadores agrupados en la Coordinadora de Trabajadores del Cobre (CTC), y apoyados por la CUT, para protestar contra la ola de despidos que ha sacudido el mercado laboral en los últimos meses.
La protesta agrupó a distintos gremios y sindicatos del comercio y la industria, como los trabajadores del proyecto inmobiliario Costanera Center, empleados de la CTC, los dirigentes del campesinado y la Agrupación de Deudores Habitacionales de Chile, quienes protestaron para que se les condonen sus deudas en medio de este tiempo de estrechez crediticia.
Según indicó el líder de la manifestación, el secretario de conflictos de la CUT y presidente de los trabajadores del Cobre, Cristián Cuevas, el 2009 estará marcado por movilizaciones en todo el país. “El 16 de abril, la Central Unitaria de Trabajadores, el movimiento social, político y de pobladores haremos que nuestro país no funcione, vamos a hacer todo lo que esté de nuestra parte, porque acá tenemos que hacer escuchar el grito de los trabajadores: reformas laborales, negociación colectiva, no más despidos y que se cambie la política económica”, enfatizó.
Otro de los presentes en la jornada de movilización fue el presidente del Sindicato de Trabajadores Unidos de Costanera Center, Miguel Nazal, quien criticó la gestión económica del gobierno y afirmó que el sector de la construcción ha sido uno de los más golpeados por la crisis.
De esta forma, emplazó a todos quienes trabajan en este rubro a sumarse a las manifestaciones para llegar al paro nacional. “Hoy en día hay trabajadores de primera y segunda clase, y hasta de tercera, trabajadores que tienen derecho a negociar colectivamente y otros que no tienen ese derecho. Eso no puede ser, por eso nos pusimos en pie de lucha con todos los sindicatos de la construcción y hemos decidido, en un esfuerzo de unidad, avanzar en un coordinador para avanzar hacia una gran movilización que puede culminar el 16 de abril
Los manifestantes se dirigieron luego hacia el Ministerio del Trabajo, para protestar contra la ineficiencia de la ministra de la cartera, Claudia Serrano, respecto a la discusión de las reformas laborales.
Allí fue donde se unieron trabajadores del campesinado, encabezados por el dirigente Luís Cáceres, quien afirmó que el gobierno no ha escuchado sus demandas. “Estamos buscando la posibilidad de re nacionalizar del agua y la tierra porque son dos elementos vitales para asegurar la producción en el campo. De eso, así como de otras peticiones no hemos tenido respuesta, por lo que estamos organizando una gran marcha nacional campesina en Santiago el próximo 24 de abril, con lo cual pensamos sensibilizar al gobierno”, afirmó.
La movilización comenzó a las siete de esta mañana en el yacimiento de Codelco de Ventanas, retrasando en más de una hora el inicio de las actividades. Luego se trasladó hacia otras regiones del país donde se le unieron en resto de los gremios que participaron de las protestas.
La jornada continuará con asambleas para culminar a las 18 horas con una marcha masiva en Rancagua.
El salvavidas de la crisis
Pese a que se ha exigido desde diversos sectores liberalizar aún más el mercado y terminar con la intervención estatal, el panorama económico mundial dejó al descubierto la importancia de un Estado fuerte para salir al rescate en momentos difíciles.
Ese fue uno de los principales puntos que fueron abordados en el seminario internacional “Crisis Financiera y Políticas Públicas de los Estados de América Latina”, organizado por entidades gremiales y sindicales.
El presidente de la CUT, Arturo Martínez, destacó que, a partir de la crisis del mercado, el Estado debe asumir un rol fundamental, ya que resulta evidente que es la única forma de proteger la sociedad, e incluso la democracia.
“Aquellos que querían jibarizar, destruir y quitarle más impuestos al Estado hoy deben convencerse que en los momentos difíciles es a lo único que hay que echar mano. Hay que proteger al Estado por la ciudadanía, para enfrentar la crisis y el futuro desarrollo del mundo y de los países de América Latina”, aseveró.
En Chile, el gobierno está satisfecho por la forma en que se ha enfrentado la crisis económica, donde las cifras muestran una mayor ejecución presupuestaria, como dio a conocer el Ministerio de Hacienda.
Al respecto, el ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo, hizo un llamado al sector público, y en especial a sus funcionarios, a materializar las políticas públicas establecidas por el Ejecutivo en las últimas semanas para hacer frente a los vaivenes del mercado.
“Ha habido una preocupación en el gobierno para que éstas no sólo sean anuncios, sino que se traduzcan en la realidad. Eso felizmente ha tenido un buen resultado, por lo que llamamos a todas las reparticiones públicas y a sus empleados para que agilicen la marcha de la ejecución presupuestaria a nivel nacional, regional y local”, señaló.
Sin embargo, el Estado chileno cuenta con una de las dotaciones de funcionarios públicos más pequeña del mundo, la que se hace incomparable con otras naciones que tienen amplia incidencia estatal en la vida social.
Por eso el fortalecimiento, así como del número de empleados fiscales, será una de las demandas que presentarán desde este sector, así como el derecho a negociación colectiva y a huelga, expresó el presidente de la ANEF, Raúl de la Puente.
“Esa va a ser nuestra bandera durante este año, que forma parte de la campaña mundial de trabajo decente, propiciada por la OIT (Organización Internacional del Trabajo, y que también se relaciona con el combate de la crisis, porque para hacerlo necesitamos un Estado mejor, y para eso es necesario que su principal componente que son los trabajadores tengan un empleo decente”, afirmó.
Durante la inauguración del encuentro en el que participaron representantes de diferentes naciones latinoamericanas, también se lamentó la inexistencia de mecanismos regionales para hacer frente a la crisis financiera internacional, aunque Chile es uno de los pocos países sudamericanos que no se sumó a la propuesta del Banco del Sur, institución en la que participan Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Uruguay, entre otros.
