Lima.- La discreción del presidente de Perú, Alan García, con relación a recientes cambios ministeriales en Chile cerró hoy una semana de intensa polémica en torno a un tratado de libre comercio (TLC) con nuestro país. Paralelamente, el protagonismo de algunos líderes políticos le dio a la semana un tono de calentamiento preelectoral y posicionamientos, en la perspectiva de los comicios generales de 2011.
“Respeto y aprecio a la presidenta de Chile y respeto naturalmente lo que en política interna de su país tiene todo el derecho de hacer, de manera que no opino absolutamente nada sobre ningún cambio ministerial en Chile”, fue todo lo que dijo hoy el mandatario al respecto.
Los cambios ministeriales chilenos han sido saludados, sobre todo por la agresividad hacia Perú que caracterizó a Foxley, pero existe también el criterio unánime de los analistas locales, de que esos relevos no implican cambios en la política chilena hacia Perú.
Entretanto, y bajo el fuego graneado de ataques del gobierno y su bancada parlamentaria, la prensa oficialista, empresarios y dirigentes conservadores afines, que lo acusan de oportunista, el líder opositor Ollanta Humala desarrolla una campaña contra el TLC.
Humala encabeza desde el jueves una serie de concentraciones en la región sur, en demanda de que el tratado, puesto en vigencia este mes, quede en suspenso hasta que un litigio de límites marítimos se resuelva en la Corte Internacional de La Haya, en un proceso que tomará al menos cinco años.
El movimiento que cuestiona al TLC, compartido por diversos sectores de centro y hasta personalidades conservadores, plantea que el acuerdo sea renegociado en sus contenidos que favorecen en exceso a Chile y sometido a la aprobación del Congreso, trámite que el gobierno considera innecesario.
El ex canciller Manuel Rodríguez estimó que las condiciones para plantear a Santiago una renegociación –que el gobierno rechaza- están dadas por la reciente sustitución del canciller de Chile, Alejandro Foxley, y la eventual conciencia chilena de la falta de durabilidad de un tratado fuertemente cuestionado por amplios sectores sociales.
Humala, líder del Partido Nacionalista, ha advertido que si gana la presidencia en 2011, anulará el tratado, y ha señalado que propugna relaciones de amistad y mutuo respeto, basadas en la equidad.
Entre los cuestionamientos al TLC con Chile destaca el hecho que el convenio apunta a consolidar la privilegiada presencia de grandes capitales de ese país y bloquear a futuros gobernantes la posibilidad de revisar esa situación en función de los intereses peruanos.
El tema dio lugar a ataques de la conservadora Lourdes Flores, del Partido Popular Cristiano (PPC), a Ollanta Humala por su oposición al convenio con Chile, ante lo cual el nacionalista respondió que el tema constituye para él una cruzada en defensa del país.
Flores reapareció esta semana con una serie de entrevistas que muchos consideran el lanzamiento temprano de un nuevo intento de ser elegida presidenta, empeño en el que ha fracasado en tres oportunidades.
En sus declaraciones lanzó dardos políticos contra el gobierno, al que acusó de populista, intolerante y eventualmente irresponsable, y afirmó que ni el gobernante Partido Aprista ni el movimiento del ex presidente Alberto Fujimori deben volver a gobernar en 2011.
Flores recibió fuertes réplicas, en particular de los fujimoristas, que acentuaron una también temprana campaña proselitista a favor de su candidata para el 2011, Keiko Fujimori, la hija del ex gobernante encarcelado y próximo a ser condenado por crímenes de lesa humanidad.
También hizo una nueva incursión en Lima y lanzó críticas al gobierno, con aroma preelectoral, el ex presidente Alejandro Toledo (2001-06).
Aunque hay además otros candidatos, el presidente García alentó hace algún tiempo un entendimiento entre las fuerzas partidarias de mantener el modelo económico neoliberal vigente desde 1992 y de las posiciones políticas correspondientes, obviamente contra Humala.
El líder del PNP, por su parte, construye una alianza con fuerzas de izquierda, movimientos regionales y personalidades para ganar el gobierno en 2011 y llevar adelante un programa antineoliberal
