El presidente del banco central de Brasil, Henrique Meirelles, dijo que los montos específicos que se necesitaban para el FMI no fueron tratados durante la reunión y aunque había consenso en que es necesario realizar tales aportes, señaló que serán los líderes del G-20 quienes decidirán, en su encuentro de abril, el monto de los nuevos fondos.
Meirelles repitió sus declaraciones de que las naciones emergentes líderes no deberían aumentar sus contribuciones al FMI a menos que su derecho a voto en el organismo se incrementara, aunque reconoció que el encuentro de este fin de semana significó un cambio clave en la transferencia del poder económico global a las naciones emergentes, algo que, dijo, era crucial para reparar la turbulencia económica global.
Hay una conclusión a la que se llegó en los últimos años, que es que la resolución de los problemas globales de hoy es posible sólo con la participación de los países emergentes, dijo Meirelles.
, dijo Meirelles.Los días previos a la cumbre de este sábado estuvieron marcados por las divisiones entre Estados Unidos y Europa, en particular, sobre la conveniencia de lanzar un nuevo plan de estímulo económico o concentrarse en regular más estrictamente el mercado para combatir la recesión.
Mientras Estados Unidos apuesta por programa coyunturales, algo a lo que tampoco es reacio Reino Unido, otros países como Alemania o Francia rechazan más programas de inversión y creen que la prioridad es la regulación de los mercados financieros.
Luego de la reunión el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, minimizó las tensiones dentro del G-20 y anunció que el grupo traerá cambios concretos al sistema financiero global.
En un informe independiente, China, Rusia, Brasil e India también reclamaron tener una mayor incidencia en el FMI, así como una mayor preponderancia en la supervisión de las principales organizaciones internacionales.
Los ministros de Finanzas del G-20 se comprometieron a hacer los esfuerzos presupuestarios necesarios para restaurar el crecimiento económico, una acción que sería evaluada por el Fondo Monetario internacional (FMI), y a hacer un listado de los llamados paraísos fiscales y tomar medidas para poder sancionarles.
En el comunicado que emitieron, los jefes de Finanzas instaron a los participantes de la cumbre a acordar el cierre de cualquier brecha en el sistema regulatorio mundial. Esto incluye tomar medidas enérgicas contra los fondos de inversión libres y el seguimiento y la supervisión de las agencias de calificación de riesgo.
Los ministros de Finanzas también quieren ver avances en la prevención de riesgos sistemáticos en el sistema financiera global y y el lanzamiento de un sistema de advertencia temprano por el Fondo Monetario Interancional (FMI) y el Foro de Estabilidad Financiera para prevenir crisis similares.
