El reciente anuncio del Banco Mundial de una fuerte contracción en el crecimiento de todas las economías, y que el BC confirmó también para Chile, junto a las escasas esperanzas de una pronta recuperación de los mercados globales y la baja en los precios de diversos productos, han llevado el organismo a apostar por una reactivación de la economía doméstica a través de la reducción constante de este indicador.
Entre las causas internas que alude para su decisión está la fuerte desaceleración desde fines de 2008, el aumento del desempleo y las estrechas condiciones que imponen los bancos para entregar créditos a empresas y personas.
En el futuro, los consejeros del Central no descartan seguir bajando que la tasa de política monetaria, aunque no más allá de los padrones históricos.
