Washington.- La crisis sin precedentes que impacta a todos los sectores de la economía, las finanzas y el comercio de Estados Unidos, ha empujado la puerta y penetrado en el semanario Newsweek. Considerada la segunda publicación de su tipo más importante de esa nación –detrás de Time-, la revista cambiará su diseño, el papel, la imagen y hasta los contenidos para poder afrontar lo que expertos denominan “una travesía por el desierto”.
“Se acabaron las coberturas obligatorias de los grandes eventos”, advirtieron ejecutivos de Newsweek como el editor Jon Meacham.
”Si no tenemos algo original que contar, no lo haremos”, dijo Meacham a The New York Times.
“Perseguir las noticias de la semana para añadirles un par de detalles nuevos –acotó- ya no es sostenible”.
Análisis y pronósticos diversos sobre la crisis sostienen que el fenómeno ha afectado como nunca antes a la prensa estadounidense.
Las ganancias de la empresa editora de este semanario, el grupo Washington Post, descendieron un 86 por ciento en el último trimestre de 2008.
Los dueños de las principales publicaciones sostienen que “es necesario un cambio de modelo en el periodismo tradicional”.
El consejero delegado de Newsweek, Tom Ascheim, opinó que la revista tiene un núcleo de 1,2 millones de suscriptores más interesados en la información y con ingresos más altos que el lector medio.
Desde su punto de vista es ahí donde se debe reconstruir el negocio. “Son nuestros mejores clientes y pagan mejor”, indicó.
La dirección del semanario decidió bajar el precio del ejemplar a fines de 2008, como parte de las medidas para hacer frente a la situación.
Durante ese año los clientes de Newsweek pagaban unos 25 dólares por la suscripción anual, 47 centavos por ejemplar, mientras en el estante costaba 4,95 dólares.
Entre las alternativas propuestas se incluye la de aumentar el precio a 50 dólares al año.
El alza irá acompañado de un cambio, no sólo en los análisis y los comentarios, que implicará “una visión personal y hasta excéntrica de la actualidad”.
En materia de diseño utilizarán un papel más grueso, “atractivo para lectores y anunciantes”, según se dice.
Esta es la segunda modificación en el diseño de este medio de difusión norteamericano tras la realizada a finales de 2007.
En enero pasado, cuando el Airbus 320 de la US Arways cayó sobre el río Hudson, Newsweek envió reporteros y fotógrafos para producir un artículo que sólo apareció en la edición digital. Si ocurriera un episodio similar en lo adelante, los editores tienen instrucciones precisas y nuevas: no molestarse en publicarlo. Los avatares actuales de la reconocida revista, cuya su difusión es superior a la de U.S. News & World Report, son singulares pero no únicos. Tribune Company, el segundo mayor editor de prensa de Estados Unidos, propietario de Chicago Tribune, Los Angeles Times y The Baltimore Sun, se declaró en quiebra a finales del pasado año, a consecuencia de sus voluminosas deudas. La casa editorial de The New York Times, dueña de casi dos docenas de periódicos y 50 páginas webs, vio caer sus beneficios hasta un 50 por ciento en los últimos meses. Por poco tienen que vender los muebles. Gigantes del sector como Time o The New York Times estudian nuevas formas de negocio como el cobro por los contenidos difundidos a través de sus sitios digitales. Newsweek, catalogada hasta ahora como una revista de noticias, se publica en Nueva York y se distribuye en los Estados Unidos y otros 12 países. Se identifica por lo general como una publicación de ideología conservadora. Denominada en sus inicios News-Week, fue fundada el 17 de febrero de 1933. En 1961, The Washington Post Company la compró. Con una distribución mundial de más de cuatro millones de ejemplares, que incluyen 3,1 millones en Estados Unidos, reproduce ediciones en inglés, japonés, coreano, polaco, ruso, español y árabe. Tiene 22 oficinas, de las cuales nueve se encuentran en Estados Unidos y el resto en Beijing, Buenos Aires, Ciudad del Cabo, Fráncfort del Meno, Hong Kong, Jerusalén, Londres, Ciudad de México, Moscú, París, Tokio y Varsovia.
En enero pasado, cuando el Airbus 320 de la US Arways cayó sobre el río Hudson, Newsweek envió reporteros y fotógrafos para producir un artículo que sólo apareció en la edición digital. Si ocurriera un episodio similar en lo adelante, los editores tienen instrucciones precisas y nuevas: no molestarse en publicarlo. Los avatares actuales de la reconocida revista, cuya su difusión es superior a la de U.S. News & World Report, son singulares pero no únicos. Tribune Company, el segundo mayor editor de prensa de Estados Unidos, propietario de Chicago Tribune, Los Angeles Times y The Baltimore Sun, se declaró en quiebra a finales del pasado año, a consecuencia de sus voluminosas deudas. La casa editorial de The New York Times, dueña de casi dos docenas de periódicos y 50 páginas webs, vio caer sus beneficios hasta un 50 por ciento en los últimos meses. Por poco tienen que vender los muebles. Gigantes del sector como Time o The New York Times estudian nuevas formas de negocio como el cobro por los contenidos difundidos a través de sus sitios digitales. Newsweek, catalogada hasta ahora como una revista de noticias, se publica en Nueva York y se distribuye en los Estados Unidos y otros 12 países. Se identifica por lo general como una publicación de ideología conservadora. Denominada en sus inicios News-Week, fue fundada el 17 de febrero de 1933. En 1961, The Washington Post Company la compró. Con una distribución mundial de más de cuatro millones de ejemplares, que incluyen 3,1 millones en Estados Unidos, reproduce ediciones en inglés, japonés, coreano, polaco, ruso, español y árabe. Tiene 22 oficinas, de las cuales nueve se encuentran en Estados Unidos y el resto en Beijing, Buenos Aires, Ciudad del Cabo, Fráncfort del Meno, Hong Kong, Jerusalén, Londres, Ciudad de México, Moscú, París, Tokio y Varsovia.
