Ayer leí el “bocato di cardinale” del director de Punto Final, Manuel Cabieses y hoy la caricia de la pluma con zancadilla de la periodista Pamela Jiles. Bolivia tendrá mar, los pueblos originarios serán Nación, los estudiantes lucharán por el derecho a educación, el plan AUGE caerá para nacer en salud para todos, la izquierda chilena reconstruirá su proyecto social de izquierda y nosotros hoy contamos con humanos que merecen acompañar al compañero Fidel.
Aprendamos de estas dos bocas pequeñas porque sólo así podremos exigir al revolucionario. Cada uno en su especialidad, seamos concisos y exijamos;
Como miembro de la Sociedad de Escritores de Chile (SECh), que en “Compañero Fidel” pida poder para la Presidenta de la Cámara Cubana del Libro Mirtha González Gutiérrez, porque por el recinto de la fortaleza Morro-Cabaña se paseaba con el ceño fruncido por la utilización globalizada de su “Leer es crecer”. Un siempre no al “Arte por el Arte” y uno igualito al despeine cultural del libro, al balseo politiquero que sí implantó en la Feria de La Habana el Ministro de Cultura Abel Prieto.
Y como en el pedir no hay engaño, solicito un aporte a las relaciones exteriores revolucionarias de Cuba. Que el compañero Fidel Castro Ruz informe al mundo, en especial a Roberto Fernández Retamar, Presidente de Casa de las Américas desde 1965, que los golpistas tenían planes a largo plazo para administrar los recursos del poeta Pablo Neruda y que hoy, La Fundación es propiedad del heredero del colaborador y consejero de la dictadura pinochetista Ricardo Claro.
